Ley sobre tecnicas de reproduccion asistida (35/88): de 1988 a 2005

AutorMarcelo Palacios Alonso
Cargo del AutorPresidente del Comité Científico de la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI)
Páginas33-68
I Introducción

La Ley 35/1988 sobre Técnicas de Reproducción Asistida (Ley sobre TRA), pronto cumplirá 17 años desde entrada en vigor. Con su carácter integral, tomó en consideración aspectos numerosos y complejos de esta materia, de notorias implicaciones sociales, éticas y jurídicas. Durante estos años, he hablado y deliberado sobre esta Ley, y forzosamente gran parte de lo que ahora escribo lo he dicho y escrito reiteradamente, si bien con el acompañamiento y valoración de las novedades que en torno a la Ley sobre TRA se fueron produciendo, o que con ella se relacionaban de uno u otro modo.

Los fundamentos éticos de la Ley sobre TRA anclan en la ética civil -social ante todo, imbuida de orientaciones prácticas que sirvan al interés general, y acompasada los problemas de hoy, con previsión del mañana hasta donde sea posible-, y en armonía con los derechos y libertades fundamentales que la Constitución ha hecho suyos suyos1.

Aunque fue considerada al nacer muy prolija, esta Ley cubrió el vacío existente en nuestro país, por aquel entonces retrasado en normativa relacionada con los avances de la biomedicina y sus tecnologías. El transcurrir del tiempo y los hechos sobrevenidos la han avalado como necesaria, aunque recientemente haya ido precisando algunos cambios.

Como redactor de la Proposición de Ley sobre TRA, ponente durante el debate parlamentario y difusor convencido de los contenidos esta Ley, mi satisfacción fue y es gran-Page 34de; también contenida, lo que no impide que destaque lo que supuso para nuestra nación y su Parlamento, a la par que insista (creo que soy de los primeros, sino el primero que lo hizo) en su actualización, convencido de que toda obra humana, y esta Ley lo es, debe adaptarse a los avances científicos, los cambios de valores y las demandas nuevas2.

Conviene recordar que la Ley sobre TRA es optativa, no obliga, así que la solicitud de las técnicas (TRA) es de libre decisión de quienes recurren a ellas, y su realización, tarea de los especialistas. En una sociedad como la nuestra, plural y democrática, solicitantes de o expertos en la realización las TRA, merecen el respeto de quienes por sus convicciones morales o de otra índole no comparten su utilización.

Que España dispone de una ley moderna y avanzada es por todas partes conocido, y ha sido ejemplo a seguir. Por otra, lo mejor que puede decirse de una Ley es que se aplique sin excesivas dificultades, y creo que ha sido el caso de la que tratamos. Con la excepción de un caso (Mataró) de solicitud de selección del sexo -que posteriormente rechazaron los Tribunales de Justicia por entenderla contraria a los preceptos de esta Ley-, no se han suscitado otros conflictos legales, si bien, repito y como propuse, algunos de sus contenidos debían ser revisados y actualizados; por ejemplo el destino de los preembriones crioconservados y no utilizables con fines reproductores, que con algunos avatares y no completa satisfacción, han sido regulados (Ley 45/03, y R.D. 2132/2004)3.

Por lo demás, la alarma social causada por la transferencia de núcleos de células somáticas de animales a ovocitos previamente enucleados (mal llamada clonación), con el temor de que la clonación se pueda llegar a hacerse en humanos (Severino Antinori y otros lo anunciaron, aunque sin pruebas), se neutraliza por nuestro Código Penal de 1995, que castiga sin paliativos la clonación humana reproductiva.

La consecución de la Ley sobre TRA no fue apacible. Las deliberaciones de la Comisión Especial de Estudio y la misma Ley, fueron un revulsivo en la sociedad, en especial en los territorios más conservadores, confesionales y políticos, que las recibieron con hostilidad. Eran momentos históricos peculiares y la democracia todavía joven, y tales actuaciones técnicas -por novedosas y sorprendentes, y porque afectaban a las células reproductoras,a las estructuras embriológicas y a la reproducción humana no sexuada, reafirmando la diferencia entre sexualidad y procreación, y que la mujer sola pudiera recurrir a ellas-, alentaron las confrontaciones, que hoy están bastante aliviadas. Las TRA como exponentes de progreso social, fueron dificilmente aceptadas por una moral excluyente y aferrada a la comodidad de su entorno; y con ella, sectores tradicionales poco o Page 35 nada osmóticos intentaron abonar el mensaje de que la Ley sobre TRA llevarían a un derrumbe moral de la sociedad, combatiéndola tan denodada como infructuosamente4.

II Origen y trámite

La Ley 35/88 respondió a la necesidad de regular en España las TRA y sus posibles derivaciones, así como el funcionamiento de los establecimientos sanitarios en que se llevan a cabo y el de los equipos biomédicos responsables

Esta Ley se elaboró sobre los trabajos de una Comisión Especial de Estudio de la Fecundación in vitro y la Inseminación Artificial Humanas (nombre definitivo) creada el 29 de mayo de 1985 en el Congreso de los Diputados y constituida por parlamentarios de los distintos grupos políticos. Fui nombrado para presidirla, y a ella se convocaron 36 expertos de distintas áreas del conocimiento (obstetricia y ginecología, reproducción, genética, derecho, las ciencias morales, etc.), a los que otra ve rindo homenaje agradecido por su profesionalidad y su talante abierto al consenso o acuerdo posibles. La Ley sueca de Inseminación artificial (1984), el Informe Warnock (1984) y algún documento más fueron referentes útiles, a los que se fueron añadiendo otros documentos y normas.

El 10 de abril de 1986, previo a la disolución de las Cámaras, el Pleno del Congreso de los Diputados aprobó, con algunas enmiendas, el Informe de la Comisión Especial de Estudio (al que a veces me honran citándolo como Informe Palacios) para cuya redacción me dieron su confianza los miembros de la Comisión y del que me responsabilicé, y que concluía con un centenar y medio de recomendaciones que pudieran ser de utilidad al legislador.

Un año más tarde, por encargo de mi Grupo Parlamentario, el Socialista, partiendo del Informe y con numerosos asesoramientos, redacté la Proposición de Ley sobre Técnicas de Reproducción Asistida (publicada en el Boletín Oficial de las Cortes Generales nº 74-1, serie B, III Legislatura, de 9 de mayo de 1987), así como la Proposición de Ley de Donación y utilización de embriones y fetos humanos, o de sus células, tejidos u órganos (que daría lugar a la Ley 42/88 sobre dichas materias y que aquí solo citaré) Page 36

III Enmiendas a la proposición de ley

El 14.3.88 el Grupo Parlamentario de Coalición Popular -y como texto alternativo a la Proposición de Ley sobre TRA-, presentó una enmienda de totalidad (su partido emitió la "Nota sobre el pensamiento católico sobre la fecundación asistida", justificativa del texto de esa enmienda) y enmiendas al articulado. Ciertos medios de comunicación informaron que dicha Nota fue causante de conflictos internos, y afirmaron: 1), que el texto alternativo de Coalición Popular era muy semejante al socialista, y 2), que sus promotores intentaban ocultar la influencia de la "Donum Vitae, Instrucción sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación; respuesta a algunas cuestiones de actualidad", de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, de 10.3.87. Los Grupos Parlamentarios Liberal y Democracia Cristiana presentaron enmiendas al articulado.

IV Aprobación de la ley

Tras año y medio de trámite parlamentario en el que actué como ponente, su tratamiento en Comisión con competencia legislativa plena, su paso por el Senado, y su aprobación definitiva en el Pleno del Congreso de 20.10.88, acabaría siendo la Ley 35/88 sobre Técnicas de Reproducción Asistida, publicándose en el BOE. nº 282 de 24.11.88), con correcciones en el BOE nº 284 de dos días después5.

Trámite Parlamentario

* Comisión Especial de Estudio de la Fecundación in vitro y la Inseminación Artificial Humanas (nombre definitivo). Presidente: Marcelo Palacios . Se crea el 29 de mayo de 1985 en el Congreso de los Diputados Constituída por parlamentarios de los distintos grupos políticos. Fueron invitados 36 profesionales de distintas áreas del conocimiento.

* Informe de la Comisión Especial de Estudio (autor: M. Palacios). Aprobado por el Pleno del Congreso de los Diputados el 10 de abril de 1986, con algunas enmiendas

* Proposición de Ley sobre Técnicas de Reproducción Asistida (autor: M. Palacios). Publicada en el Boletín Oficial de las Cortes Generales nº 74-1, serie B, III Legislatura, de 9 de mayo de1987

* Ley sobre Técnicas de reproducción Asistida.Publicada como Ley 35/88 sobre Técnicas de Reproducción Asistida en los BOEs nº 282, de 24 de noviembre, y nº 284 (correcciones), de 26 noviembre de 1988 Page 37

V Recurso de inconstitucionalidad

La Ley sobre TRA fue objeto del recurso de inconstitucionalidad nº 376/89, a la totalidad y al articulado6, presentado el 24.2.89 por 63 diputados del Partido Popular en el Congreso, que fue admitido a trámite el 13.3.89 por la Sección 3ª del Tribunal Constitucional. De entre una treintena de imputaciones, se alegaba que esta Ley atentaba contra la vida humana y vulneraba el concepto constitucional de la familia, denostaban el término preembrión, involucraban el aborto y exigían que la Ley tuviera carácter orgánico.

El Tribunal Constitucional, en la Sentencia nº 116/99, de 17 de junio (BOE nº 162 de 8.7.99) rechazó la impugnación global a esta Ley y cada una de las enmiendas presentadas a los contenidos concretos de su articulado, a excepción del inciso inicial del artículo 20.1 (con las adaptaciones requeridas por la peculiaridad de la materia regulada) y vinculando la constitucionalidad del final del artículo 12.2. (o si está amparada...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR