El Subsuelo.Tramos Urbanos y Estaciones

AutorBelén Noguera de la Muela
Cargo del AutorProfesor Titular de Derecho Administrativo Universidad de Barcelona
Páginas201-220

Page 201

I Planteamiento

Cuando Francia creó en 1981 su primera línea de alta velocidad, el TGV Sud Est, entre París y Lyon, el ferrocarril, deshancado en el aire por el avión y en tierra por el automóvil y los grandes camiones, empezó a renacer. En la actualidad, casi todos los países del continente cuentan con líneas en funcionamiento y proyectos de alta velocidad, y nuestro país no ha sido menos, y se ha subido también a"ese tren".

Hoy, el AVE une Madrid y Sevilla en dos horas y media, el Euromed llega desde Valencia a Barcelona en tres, y del resto de las líneas, Madrid - Barcelona - frontera francesa, es a lo que dedicamos las siguientes páginas, con el propósito de dilucidar una serie de cuestiones que se están planteando en su construcción. Concretamente, nos referiremos al"Subsuelo. Estaciones y tramos urbanos", puesto que con el trazado del Tren de Alta Velocidad (TAV), su entrada en diferentes ciudades y los túneles que se están construyendo, el subsuelo vuelve a ser protagonista.

El renacimiento del ferrocarril ha favorecido el desarrollo de grandes operaciones urbanísticas en el corazón de las ciudades. Si los aeropuertos arrastraron hasta la periferia los grandes esfuerzos arquitectónicos y financieros de éstas para conseguir ser y estar en el mapa del mundo, la alta velocidad ha devuelto en parte esa primacía al corazón de las ciudades, allá donde sí llega el ferrocarril. De este modo, el tren se ha con-Page 202vertido en una excusa para alzar nuevas catedrales urbanas y movilizar millares de hectáreas; siendo ejemplos, entre otros, la estación de Waterloo en el centro de Londres con el Eurostar; en Lyon la espectacular estación Lyon-Satolas; Santa Justa en Sevilla, y como no Sants, y La Sagrera, que no será sólo una estación de ferrocarril, con cinco niveles, de los cuales, tres subterráneos1, sino que de las 98 hectáreas programadas,Page 203 40'4 se convertirán en terreno edificable, 30'3 en zona verde, y el 27'6 restante, en viales, sacando definitivamente a ese barrio del arrínconamiento.

Pues bien, la futura línea Madrid-Barcelona-Francia igual que ocurrió en su momento con Madrid - Sevilla, conlleva para su construcción mover un volumen enorme de tierras, por ejemplo en el tramo Madrid - Barcelona se deberán hacer 26 túneles y 73 viaductos; y el tramo Barcelona - Perpignan precisará 8 túneles y 37 viaductos. Igualmente, en el supuesto de prosperar las reivindicaciones de ciertos municipios se procederá a soterrar la línea del tren de Alta Velocidad a su paso por su término municipal, como se hizo en Córdoba y Sevilla, liberando de este modo grandes espacios urbanos para avenidas y otros usos. En definitiva, actuaciones todas ellas que van a tener lugar en el subsuelo, en respuesta a la necesidad de aprovechar el espacio, y gracias a los grandes progresos de la técnica2.

Ciertamente, el uso y disfrute del subsuelo es una realidad creciente, que va más allá de los usos convencionales como aparcamientos de las propias viviendas, sótanos, redes, galerías de servicios, túneles, ferrocarriles, etc., alcanzando a usos comerciales, de oficinas, hotelero, de espectáculos y ocio, así como de tipo deportivo. Sin embargo, pese a existir ese uso intenso del subsuelo, se pone de manifiesto la ausencia en nuestro derecho de una regulación legal del mismo, que nos permita dar un concepto de subsuelo, y determinar su naturaleza y régimen jurídico. Cuestiones todas ellas que en definitiva, guardan estrecha relación con el derecho de propiedad y concretamente conPage 204 la extensión vertical del mismo, siendo el art. 350 del Código Civil el punto de partida del régimen jurídico del subsuelo cuando dispone: "El propietario de un terreno es dueño de su superficie y de lo que está debajo de ella, y puede hacer en él las obras, plantaciones y excavaciones que le convengan, salvas las servidumbres y con sujeción a lo dispuesto en las leyes sobre Minas y Aguas y en los Reglamentos de Policía".

Pues bien, el objeto de nuestro trabajo consiste en referirse a todos esos interrogantes que giran en torno al subsuelo, y que han atraído y atraen desde hace tiempo la atención de los juristas, pero relacionándolo con el trazado del Tren de Alta Velocidad (TAV) en su tramo Madrid-Barcelona-Frontera Francesa, debiendo destacar que en el proyecto de establecimiento de nueva vía no se recoge expresamente referencia alguna al subsuelo.

II Ausencia de una definición legal de subsuelo

En primer lugar, cabe señalar como el concepto de subsuelo es muy impreciso. En términos generales, la doctrina se ha centrado en estudiar el problema del límite inferior del subsuelo, es decir hasta dónde llega utilizando el criterio desinterés", pero no suele analizarla cuestión previa del concepto mismo de subsuelo: ¿Es algo distinto del suelo?

Ciertamente, el Código Civil y la Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre régimen del suelo y valoraciones (LS/98) y el Decreto Legislativo 1/90, de 12 de Julio por el que se aprueba el Texto refundido de las normas vigentes en Cataluña en materia urbanística, (arts. 115,118,129, etc..) emplean la expresíón"terrenos"3, y es obvio que los terrenos tienen una "superficie", y un "subsuelo". Ahora bien, como advierte SAINZ MORENO4 el suelo es la superficie de algo sólido, de manera que el derecho de propiedad sobre el suelo no tiene por objeto una extensión en abstracto, sino que recae sobre un"cuerpo de tierra" (Erdkórker) del cual habla el art. 905 del Código Civil alemán. Por tanto, no hay suelo sin subsuelo, y a éste no se le determina en nuestro Derecho a partir de determinada profundidad, cosa que, sí hizo un Anteproyecto de Carta Municipal, sino que se emplea por la doctrina el criterio desinterés" para definir su límite inferior. Y aunque este criterio es insuficiente, es una cuestión importante tanto para determinar el ámbito de las facultades del propietario (de hacer, de impedir inmisiones de terceros)Page 205 como para medir el alcance de posibles expropiaciones. Aspectos que necesitan ser concretados mediante determinaciones legales, debiendo la normativa urbanística fijar criterios específicos con relación al subsuelo, hoy inexistentes.

Hemos de señalar que advertimos como las referencias al subsuelo en las diferentes leyes administrativas (Ley 29/1985, de 2 de agosto, de Aguas; Ley 22/1973, de 21 de julio, de Minas; Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del suelo y Valoraciones; Texto Reproducido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación urbana, aprobada por Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio; Texto Refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana, aprobado por Real Decreto 1346/1976, de 9 de abril, etc..) son escasas y dispersas.

Así, en primer término podemos destacar como la Ley de Minas de 1973, la Ley de Aguas de 1985, y la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres de 1987 no se refieren al subsuelo propiamente, sino a bienes que se encuentran en él y que declara de dominio público.

A título de ejemplo, la legislación de aguas, declara a las aguas subterráneas bienes demaniales, pero reconociendo dos importantes derechos a favor del titular de la superficie: De una parte, un derecho de aprovechamiento "ex lege"sin necesidad de título administrativo hasta un volumen anual de 7.000 m3 (arts. 52.2 y 53.1); de otra, un derecho preferente para el otorgamiento de autorizaciones de investigación y por consiguiente para la obtención de la concesión de aprovechamientos, ya que si la investigación fuera favorable, el interesado deberá formalizar petición de concesión, que se tramitará sin competencia de proyectos (art. 66.3).

Desde la perspectiva de la normativa urbanística ya dijimos que se hacía referencia a los términos'/terreno"/'superficie". Pero además, se regulan los actos de uso del suelo según prescribe el art. 247 del Decreto Legislativo 1/90 de 12 de Julio por el que se aprueba el Texto Refundido de la legislación urbanística catalana, y se someten a licencia, "las parcelaciones urbanas, los movimientos de tierra, las obras de nueva planta, modificación de estructura o aspecto exterior de las edificaciones existentes, (...)". Enumeración que como señala T. R. FERNANDEZ5 es suficientemente general en sí misma, pero no tiene carácter limitativo, sino simplemente enunciativo, siendo posible añadir cualesquiera otras imaginables, siempre que impliquen un uso urbanístico del suelo (y también del subsuelo).

Si bien, en el caso que nos ocupa, tratándose de obras de infraestructura ferroviaria, el Ente Gestor de Infraestructuras Ferroviarias para llevarlas a cabo no precisará la licencia municipal, sin perjuicio de la aplicación a aquéllas de lo dispuesto en el artículoPage 206 250.3 del Decreto catalán 1/90, de 12 de julio6 (art. 160 de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre de Medidas fiscales, administrativas y del orden social).

Alusiones indirectas al subsuelo se producen por ejemplo con motivo de la declaración de determinaciones de carácter general que deben contener los Planes Generales de Ordenación Municipal, y entre ellas se señala: "en suelo urbano: "características y trazado de las galerías y redes de abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica y de aquellos otros servicios que en su caso, prevea el plan"(art. 12.2.1.g LS/76).

De otra parte, expresamente se refiere al subsuelo el art. 37 del Decreto 1/90 al declarar que "se conceptuarán como Planes y proyectos de saneamiento los que se refieren a obras en el suelo y subsuelo para mejorar las condiciones de salubridad, higiene y seguridad". Haciendo lo propio el Reglamento de planeamiento para el desarrollo y aplicación de la Ley sobre Régimen del suelo y Ordenación Urbana, aprobado por Real Decreto 2159/1978, de 23 de junio, aunque de forma más pormenorizada...

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