La sentencia de segunda instancia

AutorManuel Richard González
  1. Naturaleza jurídica[187]

    La nueva sentencia confirmará o revocará, en todo o en parte , la de primera instancia sustituyendola siempre aunque la confirme[188].

    Es decir, el fallo de segunda instancia, ya sea confirmatorio o revocatorio del de primera, es siempre constituivo de efectos jurídicos merced a la unidad que liga ambos fallos[189].

    Sin embargo, hay que distinguir según la sentencia de segunda instancia sea confirmatoria o revocatoria de la de primera instancia. La sentencia de segunda instancia confirmatoria de la impugnada la sustituye perfectamente, ya que constituye, en sí misma, un acto de homologación[190].

    En el supuesto de un fallo revocatorio, tiene lugar un acto jurídico compuesto de dos etapas unidas por el principio de unidad de la relación procesal. Una primera en la que se deduce un fallo. Y una segunda constituida por la sentencia de segunda instancia en la que el fallo de aquélla hace cosa juzgada por sí solo sea cual sea el fallo de la primera instancia del cual trae causa, ya que sin la sentencia de instancia, y sin el recurso de apelación la sentencia de segunda instancia no tendría explicación alguna.

  2. Requisitos y Contenido[191]

    Celebrada la vista la sala dictará sentencia, dentro de los quince días siguientes a la terminación de aquella -artº 873 LEC-, sometida a los mismos requisitos ( externos e internos ) que la sentencia dictada en la primera instancia del proceso[192].

    1. Los requisitos externos, son los establecidos en los arts. 248.3 LOPJ y 372 LEC. Con base en lo establecido en las normas citadas, las sentencias se formularán expresando: lugar, fecha y Tribunal que la pronuncie, los nombres, domicilios, profesión y carácter con el que litigan las partes, los nombres de Abogados y Procurador y el objeto del pleito.

      En los supuestos de pretensiones complejas en las que se ejerciten varias acciones, pluralidad de partes, o cuando en la alzada concurran diversos recursos principales y adhesivos, la sentencia de la alzada debe identificar perfectamente las peticiones y el carácter en el que actúan las partes[193].

      Es palmario que, en los órganos jurisdiccionales colegiados, las sentencias deben ser dictadas por aquellos Magistrados que asisteron a la vista oral después de la obligada deliberación y votación, en los términos expresados en la Ley[194].

      En este sentido, de acuerdo con el razonamiento legal, es unánime la jurisprudencia del Tribunal Supremo que exige que la deliberación y firma de la sentencia se realice por aquellos Magistrados que efectivamente se hallaban presentes en el acto de la vista oral[195].

      La deliberación y firma de la sentencia por Magistrado que no asistió a la vista constituye una infracción causante de indefensión a las partes [196].

    2. ) Respecto a los requisitos internos, el Tribunal «ad aquem» debe realizar un doble proceso lógico-jurídico consistente en construir un primer silogismo[197] y, posteriormente, comparar su resultado con el realizado por el Juez inferior[198].

      En la primera etapa de elaboración de la nueva resolución judicial el Tribunal «ad quem» aceptará o denegará en todo o en parte los fundamentos de derecho de la resolución impugnada. Si existe coincidencia de hechos y derecho, el fruto de la comparación no podrá ser otro que la identidad de la parte dispositiva de ambos fallos. Existiendo disconformidad, la Audiencia revocará parcial o totalmente la sentencia impugnada con base en sus propias apreciaciones respecto al asunto sometido a su conocimiento[199].

      La discordia, por no poder conseguirse una mayoría de votos, se dirimirámediante la celebración de una nueva vista, a la que concurrirán los Magistrados que asistieron a la primera vista, aumentándose con dos más (arts.262 y ss LOPJ).

      La sentencia estimatoria o denegatoria de la apelación, ya sea total o parcialmente, sustituye a la sentencia apelada, aunque de hecho se produce una remisión a la sentencia de primera instancia rechazando o aceptando los fundamentos y pronunciamientos de la sentencia apelada. Cuando se hayan aportado nuevos elementos al juicio, de forma tal que el juez de primera instancia no hubiese podido pronunciarse sobre ellos, la sentencia de segunda instancia los recogerá de modo preciso, así como los razonamientos que puedan motivar, en su caso, un cambio de resolución[200].

      También puede el Tribunal «ad quem» apreciar y estimar la falta de un presupuesto o la existencia de impedimento procesal, y así declararlo en la sentencia. En este supuesto, procederá a anular lo actuado y a absolver en la instancia dejando a la voluntad de las partes el nuevo planteamiento del proceso.

      Requisito de especial importancia es el de la motivación de la sentencia que constituye una garantía esencial del justiciable. La motivación debe incluir cuáles son los hechos que se consideran probados y que constituyen la premisa fáctica del silogismo correspondiente, elementos mediante los cuales se comprueba que la solución dada por el Tribunal al supuesto planteado es consecuencia de una exégesis racional y no fruto de la arbitrariedad. La falta absoluta de motivación produce indefensión a la parte, ya que el TS no puede proceder a la fijar los hechos y proceder a una nueva valoración de la prueba practicada en el proceso[201].

      No obstante, el requisito de la motivación tolera las fundamentaciones breves con tal que resulten proporcionadas y congruentes con las peticiones planteadas en el juicio y, especialmente, que a través de ellas puedan las partes conocer el motivo de la decisión[202].

      En este caso, la falta de concreción o amplitud puede ser completada por el TS mediante su facultad integradora del «factum»[203].

      La sentencia dictada en sede de alzada, una vez firmada, no es susceptible de modificación por el Tribunal «ad quem»[204].

      No obstante, el Tribunal de alzada de oficio, a instancia de parte, o del Ministerio Fiscal, puede aclararla con relación a algún concepto oscuro, o bien suplir cualquier omisión que contenga (art. 267 LOPJ)[205].

      Cuando el Tibunal «ad quem» actúe de oficio lo hará el día hábil siguiente al de la publicación de la sentencia. Cuando fuese la parte o el Ministerio fiscal los que instasen la aclaración deberán solicitarlo dentro de los dos días siguientes, al de la notificación. El Tribunal se pronunciará dentro del día siguiente (art. 267 if. LOPJ)[206].

      En cuanto a los límites de la aclaración, el TC ha declarado que el recurso de aclaración es plenamente compatible con el principio de inmodificabilidad de las resoluciones judiciales, siempre que el Tribunal respete estrictamente los límites inherentes a esta vía reparadora «sin alterar sustancialmente lo que constituye la esencia de la resolución judicial»[207].

  3. El salto de instancia

    La regulación actual de la LEC permite la posibilidad que se dicten sentencias absolutorias en la instancia cuando el Juez de oficio, o instancia de parte, aprecie la existencia de un impedimento o la falta de un presupuesto procesal. Es esta una consecuencia de la posibilidad, que la Ley permite, de alegar como perentorias excepciones basadas en la falta de presupuestos o requisitos procesales. La estimación en la sentencia de estas excepciones darán lugar a una sentencia absolutoria en la instancia, que dejando imprejuzgado el asunto supone la inutilidad del proceso que se llevó realizado en la instancia. En este supuesto, la sentencia de instancia no se pronunciará sobre el fondo del asunto, quedándo la cuestión de fondo imprejuzgada.

    El actor puede optar por volver a interponer la demanda una vez removido el impedimento procesal de que se trate[208], o bien puede interponer recurso de apelación contra la sentencia absolutoria por considerar que el defecto procesal que fue apreciado por el Tribunal, no existe en realidad. En este supuesto, se plantea cuál deba ser la decisión del Tribunal de segundo grado cuando desestima la excepción procesal. En este sentido, caben dos únicas opciones: entrar a conocer sobre el fondo del asunto, o devolver los autos al Tribunal inferior para que sea el Juez «a quo» el que dicte sentencia.

    La opción de remitir los autos nuevamente al Juez de primera instancia para que resuelva la cuestión de fondo tiene la virtud de preservar el principio de la doble instancia en el proceso civil y en su favor se ha pronunciado un importante sector de la doctrina [209].

    Sin embargo, la jurisprudencia valorando en su conjunto las consecuencias de entrar o no entrar en el fondo del asunto declara que principios procesales de superior orden, como el de economía procesal derivado del principio de tutela judicial efectiva, determinan la necesaria atención del Tribunal al fondo del asunto resolviendo todas las cuestiones y otorgando la tutela debida. Siempre que, como es lógico, la relación jurídico-procesal estuviese válidamente constituida[210].

    Respecto a la posible vulneración del derecho a la doble instancia, como quiera que no existe en nuestra constitución tal derecho, salvo en el proceso penal, dificilmente la actuación del Tribunal de segunda instancia puede significar vulneración, en ese sentido, de derecho constitucional alguno[211].

    Por nuestra parte, entendemos correcto que el Tribunal de segunda instancia entre en el fondo del asunto cuando el apelante impugna la sentencia absolutoria sin delimitación alguna de su recurso, ya que en cierta manera está sometiendo implícitamente el asunto en su plenitud al Tribunal «ad quem»[212].

    En este sentido, véase que de esta situación puede derivarse una reforma peyorativa que, en este caso, debe ser asumida por el apelante por mor de la posición procesal asumida por la parte recurrente[213].

    En definitiva, con este proceder se evita la excesiva dilación de los procedimientos judiciales. Por tanto, hay que convenir que no hay obstáculo procesal para que, en estos supuestos, el Tribunal de apelación entre a conocer del fondo del asunto[214].

    No obstante, y de acuerdo con el principio dispositivo en el ámbito de la segunda...

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