STS, 8 de Noviembre de 1991

JurisdicciónEspaña
Fecha08 Noviembre 1991
EmisorTribunal Supremo, sala segunda, (penal)

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a ocho de Noviembre de mil novecientos noventa y uno.

En el recurso de casación por infracción de Ley que ante Nos pende, interpuesto por el procesado Juan Ramón contra sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Madrid que le condenó por delitos de parricidio y aborto, los componentes de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que al margen se expresan se han constituido para la vista y fallo bajo la Presidencia y Ponencia del Excmo. Sr. D. Enrique Ruiz Vadillo, siendo también parte el Ministerio Fiscal, y estando dicho recurrente representado por el Procurador Sr. Pozas Granero.

ANTECEDENTES

  1. - El Juzgado de Instrucción número 13, de los de Madrid, instruyó sumario con el número 27 de 1985, contra Juan Ramón y, una vez concluso, lo remitió a la Audiencia Provincial de esa misma capital que, con fecha 5 de abril de 1989, dictó sentencia que contiene los siguientes HECHOS PROBADOS: "Y así se declaran: Que el acusado Juan Ramón mayor de edad y sin antecedentes penales, contrajo matrimonio canónico el 4 de octubre de 1969 con María Inmaculada de cuya unión nacieron cuatro hijos, no obstante en fecha no totalmente determinada, acordaron separarse, de hecho, lo que hicieron reflejar en Acta notarial el 8 de octubre de 1984, dado que la convivencia matrimonial se encontraba desde hacía unos dos años totalmente deteriorada y María Inmaculada mantenía relaciones extraconyugales con un tal Imanol y que como consecuencia de las mismas se encontraba embarazada de 34 semanas, lo que conocía desde hacía algún tiempo por manifestaciones de su consorte y ser notorio el propio procesado, quien el día 5 de nero de 1985, en el decurso de la mañana, había encontrado en la calle a su esposa y, al igual que en otras ocasiones anteriores, le amenazó de muerte.

    Durante la tarde del precitado día María Inmaculada se trasladó con su hija al domicilio de Eva con la finalidad de comer unos pasteles, haciéndolo posteriormente los demás hijos a requerimiento de la madre a quien informaron de una llamada del procesado advirtiendo que si a las 10 horas de la noche no estaba en su casa se llevaría a los niños. Sobre las 23,00 horas del mismo día, María Inmaculada y sus hijos regresaron a su domicilio, sito en la calle DIRECCION000 número NUM000 de esta ciudad, y no distante del inmueble donde habían permanecido unas horas merendando, y antes de llegar, el acusado se dirigió a ellos, momento en que María Inmaculada mandó a sus hijos que subieran al piso, lo que obedecieron, quedándose solos en el portal ambos cónyuges, se principiaron a discutir y gritar, como hacía cuando se veían, hasta que Juan Ramón sacó la pistola cargada, marca star serie número NUM001, calibre 9 milímetros parabelum que utilizaba por su servicio de Guardia Civil, montó el martillo y decidió acabar con la vida de su esposa, disparando un tiro a una distancia entre 30 centínetros y un metro, que le alcanzó en el pecho en el cuadrante superior interno de la mama izquierda atravesándole el corazón y ambos pulmones, saliendo por el vértice interior de la escópula derecha, lo que determinó como consecuencia su muerte casi inmediata y a los pocos minutos del fallecimiento de ésta la muerte del feto por anoxia cerebral, siendo trasladada María Inmaculada, minutos después, por el procesado y otras personas a la Ciudad Sanitaria de la Paz, donde ingresó cadáver.

  2. - La Audiencia de instancia dictó el siguiente pronunciamiento:

    FALLAMOS

    Que debemos CONDENAR Y CONDENAMOS a Juan Ramón, como autor de un delito de parricidio y otro de aborto, ya descritos, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal.

    1) Por el delito de parricidio, a las penas de VEINTE AÑOS Y UN DIA DE RECLUSION MAYOR, con la accesoria de inahabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

  3. Por el delito de aborto, a las penas de UN AÑO DE PRISION MENOR, con las accesorias de suspensión de todo cargo público y derecho de sufragio durante el tiempo de la condena.

    Abónesele para el cumplimiento de la condena, el tiempo que ha estado privado de libertad por esta causa.

  4. A que indemnice a los hijos de María Inmaculada en la cantidad en la cantidad de 7.000.000 pesetas (SIETE MILLONES DE PESETAS).

  5. Al abono de las costas procesales causadas.

  6. - Notificada la sentencia a las partes, se preparó recurso de casación por infracción de Ley, por el procesado Juan Ramón que se tuvo por anunciado, remitiéndose a esta Sala Segunda del Tribunal Supremo las certificaciones necesarias para su sustanciación y resolución, formándose el correspondiente rollo y formalizándose el recurso.

  7. - El recurso de casación interpuesto por el procesado Juan Ramón de basó en los siguientes MOTIVOS DE CASACION:

Primero

Recurso de casación por infracción de Ley, del artículo 849 número 2, de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y violación del artículo 54 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y artículo 24 de la Constitución. Segundo.- Recurso de casación por infracción de Ley con base en el artículo 849.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, por haberse infringido preceptos penales de carácter sustantivo.

  1. - Instruído el Ministerio Fiscal del recurso interpuesto, la Sala admitió el mismo, quedando conclusos los autos para el señalamiento de la vista cuando por turno correspondiera.

  2. - Hecho el señalamiento para la vista se celebró la misma el día 7 de noviembre de 1991, con la asistencia del Letrado recurrente D. Ricardo Muñoz García, que mantuvo el recurso.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

El recurrente, condenado por un delito de parricidio y otro de aborto, formaliza su oposición a la sentencia a través de dos motivos.

En el primero, amparado en el artículo 849.2 de la Ley Procesal y 5.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, denuncia la violación de su derecho fundamental a la presunción de inocencia, refiriéndola a la inexistencia de una actividad probatoria que acredite que el procesado tuviera conocimiento de que su mujer, a la que disparó, estuviera embarazada.

En su argumentación destaca las declaraciones del procesado en el juicio oral, retractándose de las vertidas en el sumario, aunque manifiesta que se imaginaba que su mujer estaba embarazada.

Igualmente destaca las testificales de los hijos y amigos del matrimonio, sobre la constancia del embarazo de la fallecida.

El Tribunal de instancia, razona, en la fundamentación jurídica de la sentencia sobre el conocimiento que el procesado tenía sobre el embarazo de su mujer y así resulta de la notoriedad del hecho, pues estaba embarazada de 34 semanas, y aunque se le notara menos que a otras personas, como manifiesta algún testigo, ello no impedía su exteriorización y conocimiento más o menos general.

El propio procesado, en su primera declaración en el Juzgado, folios 9, 10 y 11 del sumario, manifiesta que "lo había sospechado desde hace cuatro meses pero hasta hace un mes no se lo dijo a su esposa". En la indagatoria, cuando es preguntado sobre el contenido del procesamiento que se el notifica, admite su realida, limitándose a puntualizar algunos aspectos del croquis levantado. En el juicio oral, como ya se ha dicho, se retracta parcialmente de esa declaración, en la que admitía conocer el embarazo de su mujer, para sustituirlo por una declaración en la que manifiesta que se imaginaba que su mujer estaba embarazada. Esta Sala ha declarado, en reiterada jurisprudencia, valga por todas la sentencia de 10 de enero de 1990, la habilidad de las declaraciones de los procesados durante la instrucción sumarial para enervar la presunción de inocencia del procesado, siempre que esas decalaraciones sean recibidas con la observancia de los derechos que le asisten, aun cuando fueran contradichas en el juicio oral, pudiendo obtenerse la convicción del examen que el Tribunal de instancia realiza de las contradicciones en las que incurre y de las explicaciones que da al respecto.

En este caso concreto, no existe una contradicción entre ambas declaraciones, pues no fueron negadas en el juicio oral, constando, por las demás declaraciones, el embarazo de la fallecida, que por otra parte era notorio, como ya se dijo, dado su avanzado estado de gestación.

Constatada la existencia de una actividad probatoria, el motivo deviene carente de contenido casacional, incurriendo en la causa de inadmisión del artículo 885.1 de la Ley de En Enjuiciamiento Criminal y aunque fundamentalmente, en favor de la pena que llevaba asociada el delito, se admitió para agotar las posibilidades de defensa, dadas las circunstancias concurrentes, procede ahora su desestimación.

SEGUNDO

En el segundo motivo, con amaparo procesal en el arículo 849.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, denuncia, conjuntamente y con evidente irregularidad procesal, el error de derecho por la apliclación indebida del artículo 405 y consiguiente inaplicación del artículo 565 del Código Penal; por la inaplicación de la circunstancia de atenuación del número 8 del artículo 9 del Cóodigo Penal y, por último, la misma inaplicación de la circunstancia de atenuación del artículo 9.9 del Código Penal.

Los cuatro apartados de la impugnación parten, o deben hacerlo, del respeto a la relación fáctica, al no interesar su modificación por ninguno de los cauces que lo posibilitan.

En cuanto al primer apartado del hecho probado, resulta claro el "animus necandi" típico de este delito. La sentencia motiva ampliamente la inferencia judicial a la que llega, analizando los hechos declarados probados. Realiza un análisis de los hechos anteriores, tales como las amenazas existentes e, incluso, momentos antes de los hechos; de los posteriores, cuando ante sus hijos les manifestó que había ocurrido lo que tenía que ocurrir, manifestándose en parecidos términos ante la Policía, y la actitud del procesado, no pidiendo ayuda tras los hechos; el empleo de un arma de fuego, apta para producir el resultado mortal; la distancia a la que se produjo el disparo, entre 30 cms. y un metro, la zona corporal afectada por el disparo, el pecho en el cuadrante superior interno de la mama izquierda, atravesándole el corazón y ambos pulmones, saliendo por el vértice interior de la escópula derecha, que determinó la muerte casi instantánea, etc..., ampliamente motivados en la sentencia del Tribunal de instancia, cuya argumentación en esta resolución se reproduce.

La misma argumentación es de aplicación al segundo apartado de este motivo de impugnación, referido a la denuncia de error de derecho por la aplicación indebida del artículo 412 e inaplicación del artículo 565 del Código Penal, al resultar del hecho probado los datos que acreditan el dolo directo en la producción del resultado, que no se produjo por negligencia o imprudencia, sino, como se ha dicho, por dolo directo en la producción del resultado.

Las dos circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, contenidas en los números 8 y 9 del artículo 9 del Código Penal, cerecen del preciso y necesario apoyo fáctico para su estimación, pues en ningún apartado del hecho probado se hace referencia alguna a una situación de arrebato u obcecación, ni a un arrepentimiento espontáneo en el procesado, antes al contrario, la sentencia motiva, de acuerdo a la jurisprudencia de esta Sala, sobre la no concurrencia de estas circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal instadas en la instancia por el recurrente.

Incurre el motivo de impugnación, en sus cuatro apartados, en la causa de inadmisión del artículo 884.3 de la Ley procesal pues, solo saliendo frontalmente de la relación fáctica, que el recurrente expresamente respeta, podría darse acogida a la impugnación realizada. Pero, como ya se dijo, inadmitidos los motivos, procede ahora su desestimación.

III.

FALLO

QUE DEBEMOS DECLARAR Y DECLARAMOS NO HABER LUGAR AL RECURSO DE CASACION por infracción de Ley interpuesto por Juan Ramón contra sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Madrid de fecha 5 de abril de 1989 en causa seguida a dicho procesado por delitos de parricidio y aborto. Condenamos a dicho recurrente al pago de las costas ocasionadas en el presente recurso y a la cantidad de setecientas cincuenta pesetas, si viniere a mejor fortuna, por razón de depósito no constituido. Comuníquese esta resolución a la mencionada Audiencia a los efectos legales oportunos con devolución de la causa que en su día remitió.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Colección Legislativa lo pronunciamos, mandamos y firmamos

PUBLICACION.- Leida y publicada ha sido la anterior sentencia por el Magistrado Ponente Excmo. Sr. D Enrique Ruiz Vadillo, estando celebrando audiencia pública en el día de su fecha la Sala Segunda del Tribunal Supremo, de lo que como Secretario certifico.

17 sentencias
  • SAP Madrid 441/2020, 18 de Septiembre de 2020
    • España
    • 18 Septiembre 2020
    ...a la transmisión a consumidores los importes de la indicada droga que excedan de los 25 gramos ( SSTS de 4 de mayo de 1990, 8 de noviembre de 1991, 12 de diciembre de 1994, 20 de enero y 5 de noviembre de 1995, 12 de febrero de 1996 y 281/2003 de 1 de Es cierto que esta doctrina ha sido mat......
  • SAP Huesca 94/2021, 15 de Junio de 2021
    • España
    • 15 Junio 2021
    ...a la transmisión a consumidores los importes de la indicada droga que excedan de los 25 gramos ( SSTS de 4 de mayo de 1990, 8 de noviembre de 1991, 12 de diciembre de 1994, 20 de enero y 5 de noviembre de 1995, 12 de febrero de 1996 y 281/2003, de 1 de octubre )" Del expresado delito, por l......
  • STS 183/2019, 2 de Abril de 2019
    • España
    • 2 Abril 2019
    ...a la transmisión a consumidores los importes de la indicada droga que excedan de los 25 gramos ( SSTS de 4 de mayo de 1990 , 8 de noviembre de 1991 , 12 de diciembre de 1994 , 20 de enero y 5 de noviembre de 1995 , 12 de febrero de 1996 y 281/2003, de 1 de octubre Es cierto que esta doctrin......
  • SAP Toledo 214/2020, 1 de Diciembre de 2020
    • España
    • 1 Diciembre 2020
    ...a la transmisión a consumidores los importes de la indicada droga que excedan de los 25 gramos ( SSTS de 4 de mayo de 1990, 8 de noviembre de 1991, 12 de diciembre de 1994, 20 de enero y 5 de noviembre de 1995, 12 de febrero de 1996 y 281/2003 de 1 de Es cierto que esta doctrina ha sido mat......
  • Solicita tu prueba para ver los resultados completos
1 artículos doctrinales

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR