Nuevas orientaciones en la política de la unión europea sobre desarrollo e inmigración

AutorConsuelo Ramón Chornet
CargoProfesora Titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Valencia
Páginas37-51

Page 38

Introducción: migraciones y desarrollo, un tópico que se refuerza

El objetivo de mi contribución a este número monográfico de la Revista Española de Desarrollo y Cooperación es examinar los últimos instrumentos de la política de la UE relativa a la relación entre la gestión de los flujos migratorios que tienen como destino los países de la Unión Europea y la ayuda al desarrollo de los países de origen de esos flujos1. Pero antes de examinar esos nuevos elementos puede ser útil tener en cuenta algunos de los debates más recientes que se han producido en el panorama internacional acerca de ese vínculo entre ayuda al desarrollo y políticas de inmigración.

En efecto, aunque no siempre existe acuerdo sobre la perspectiva con la que se aborda, es indiscutible que existen elementos suficientes que permiten hablar de la existencia de una voluntad política de la comunidad internacional que trata de concretar los instrumentos que impulsen el vínculo entre políticas de desarrollo e inmigración. Nos referimos muy concretamente a dos acontecimientos que han tenido lugar en los últimos meses de 2006: el diálogo de alto nivel sobre Migraciones y Desarrollo que se produjo los pasados 14 y 15 de septiembre en la sede de la ONU en Nueva York, y la XVI cumbre iberoamericana celebrada en Montevideo, en la primera semana de noviembre, cuyo tema fundamental era la relación entre Migraciones y Desarrollo. Aunque, como hemos dicho, el objetivo de estas páginas no es analizar en detalle uno y otro acontecimiento, creemos que puede ser interesante poner de relieve algunos aspectos que permiten contextualizar el balance sobre la política de la UE que tratamos de realizar.

El diálogo de alto nivel2, consecuencia del acuerdo establecido por la Asamblea general en su resolución 60/277 de 23 de diciembre de 2005, ha insistido en la necesidad de fortalecer el vínculo entre migraciones y desarrollo, si se quiere transformar el desafío migratorio en un beneficio para todas las partes implicadas (las sociedades de origen, de destino y los propios inmigrantes)3: se trata de aprovechar al máximo los beneficios que la migración internacional Page 39 aporta al desarrollo, y reducir sus efectos negativos4, para lo que resulta imprescindible tener en cuenta la estrecha vinculación entre migraciones, derechos humanos y desarrollo, aunque –como se advierte en el rapport de síntesis sobre el diálogo– es importante tener en cuenta que “la migración internacional no se puede considerar en sí misma una estrategia de desarrollo a largo plazo”.

El rapport destaca las principales líneas de acuerdo alcanzadas en el Diálogo de Alto Nivel. Así, se recoge el amplio acuerdo en incorporar las cuestiones de la migración internacional en los planes de desarrollo nacionales, incluso en las estrategias de reducción de la pobreza. Asimismo, el consenso en torno a la potencialidad de las migraciones para contribuir a la consecución de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio, teniendo en cuenta la capacidad enorme de las comunidades de inmigrantes para contribuir al desarrollo de sus países de origen, a través de la transferencia a sus países de origen de conocimientos prácticos, competencias, tecnología, experiencia e ideas nuevas.

Hubo también un alto grado de acuerdo acerca de la consideración de las remesas como el beneficio más tangible de la migración internacional para los países de origen5, pero se destaca que “su potencial para el desarrollo se podía mejorar con la adopción de medidas apropiadas, como una mayor competencia entre las compañías que se dedican a la transferencia de fondos y los bancos a fin de reducir las tasas que se aplican a las transferencias, un mejor acceso a los servicios bancarios, incluso a créditos, para los migrantes y sus familias, y la ampliación de los conocimientos financieros en los países de origen”. En todo caso, y es una precisión importante, se subrayó que las remesas, que son flujos financieros privados, no pueden confundirse ni sustituir a Page 40 instrumentos básicos del desarrollo, como la AOD, la inversión extranjera directa o las políticas de reducción de la deuda externa. Finalmente cabe reseñar que a propuesta del Secretario General se aceptó la creación de un Foro específico sobre Migraciones y Desarrollo, de carácter global, en el marco de la ONU.

Por lo que se refiere a la cumbre de Montevideo, los aspectos más positivos son la adopción de algunos acuerdos que traducen el interés por impulsar el vínculo entre inmigración y desarrollo6, y el hecho de que se reconozca que la emigración es un déficit en términos de desarrollo de los países de origen y que ha de trabajarse para restañarlo: “La migración calificada constituye una realidad cada vez más difundida que muchas veces implica, para los países en desarrollo, una transferencia de recursos humanos con un alto costo económico y social. Es fundamental generar condiciones, incluyendo acuerdos bilaterales, regionales y multilaterales, para que el aporte de estos recursos humanos calificados pueda vincularse a los procesos de desarrollo de los países de origen, especialmente a través del desarrollo científico y tecnológico, así como mediante la creación y el funcionamiento de redes que vinculen el trabajo científico y técnico entre los países de destino y los países de los cuales provienen los migrantes calificados, y de programas de cooperación que les permitan realizar sus tareas, incluso parcialmente, en sus países de origen” (apartado 22).

Pero en el balance negativo debe reseñarse el forcejeo en torno al reconocimiento de que la garantía efectiva de los derechos de los inmigrantes es condición sine qua non para plantear cualquier modelo que asocie migraciones y desarrollo con un carácter de beneficio mutuo. Hemos asistido a una negociación que, más allá de la reiteración de los tópicos acerca de la necesidad de invertir en mecanismos que aumenten el nivel de vida en los países de los que nace la inmigración, el apoyo a inversiones con esa finalidad (los microcréditos o los programas de formación de jóvenes cuadros), o de otras complementarias (el plan de canje de deuda por inversiones en educación, sanidad y servicios sociales), escenificaba de nuevo el condicionamiento de la ayuda al desarrollo al objetivo de obtener un control unilateral de los flujos, definido en los términos de las prioridades del mercado de trabajo interno de los países destinatarios de la inmigración.

Page 41

Por ejemplo, se hizo palmario ese quid pro quo en el condicionamiento a esos objetivos de contrapartidas tan decisivas en el desarrollo como el abaratamiento de los costes de las operaciones financiera de envío de remesas, el trato preferencial a esos instrumentos que pueden contribuir al desarrollo7, aunque, como señalaremos enseguida, los expertos siguen discutiendo intensamente acerca de la relación entre remesas y desarrollo. Pero como ha señalado Joaquín Estefanía, “a pesar de la reducción de costes que ha tenido lugar en el transporte de estas remesas debido a una mayor competencia y a los avances tecnológicos, el precio de los envíos sigue siendo percibido como elevado. El elevado coste de las remesas es considerado como un elemento de inequidad. El floreciente mercado de las remesas está dominado, a escala global, por un escaso número de operadores no bancarios, las llamadas empresas remesadoras, que controlan cerca del 90% de las transacciones; en EE UU, por ejemplo, los bancos apenas controlan el 3% de las transacciones de remesas entre ese país y México. Las empresas remesadoras tienen un papel de intermediario, pero no ofrecen servicios financieros (crédito, apertura de cuentas corrientes, etcétera), por lo cual su papel en este ámbito es limitado”. Estefanía cita un reciente informe del Banco de España según el cual si las remesas fueran intermediadas en el país de destino por la banca, su efecto catalizador de la profundización bancaria sería mucho más efectivo, contribuyendo así de un modo indirecto al desarrollo económico. Y concluye: “Los bancos cuentan con una desventaja competitiva respecto a las remesadoras, además de una menor eficiencia en la gestión del envío: la desconfianza de muchos inmigrantes, ligada a experiencias de crisis financieras pasadas, con la consiguiente pérdida del valor de sus ahorros” 8.

Lo cierto es que no sólo en el ámbito iberoamericano, sino con carácter más general, la discusión sobre la relación entre remesas y desarrollo no ha dejado de acrecentarse. Para decirlo todo, lo que no se discute es la importancia de esas transacciones financieras. Además de lo que ya hemos recogido antes, conviene añadir algunos datos del ámbito en el que se produce la cumbre de Montevideo: los datos que ofrecen la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) sobre las Page 42 remesas que envían a sus países los inmigrantes latinoamericanos son elocuentes. El BID calcula que ya hay 25 millones de emigrantes latinoamericanos y caribeños en todo el mundo (mayoritariamente en EE UU y la UE) y al menos la mitad de ellos envían regularmente dinero a sus familias: el cálculo del BID lo cifra en unos 300 dólares (233 euros) mensuales por inmigrante, y eso sin incluir las remesas en especie ni las transferencias personales. En los últimos 25 años se ha pasado de 855 millones de euros a 43.000 millones. En al menos cinco países centroamericanos ya representan entre el 10% y el 15% del producto interior bruto (PIB), mientras que para países como Bolivia y Ecuador suponen ya entre el 5% y el 6%, y más del 3% para Colombia. Los dólares que mandan los inmigrantes...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR