Las operaciones jurídicas complementarias: normativa, jurisprudencia y resoluciones de la dirección general de los registros y del notariado

AutorTomás Ivorra Ardite
CargoAbogado Urbanista (Broseta Abogados) y Licenciado en Administración de Empresas

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1. Introducción

1.1. Las operaciones jurídicas complementarias no aparecen definidas directamente en ningún texto normativo. La normativa existente al respecto, como analizaremos en este artículo, es vaga y poco precisa.

Esta «indeterminación» normativa existente no tiene por qué provocar per se una dilatación del concepto de operaciones jurídicas complementarias si interpretamos dicha indeterminación no como ausencia sino como elemento dinámico que permite la constitución de la identidad de las operaciones jurídicas complementarias (y, consecuentemente, permite el contraste con su alteridad).

No obstante, lo bien cierto es que, en la práctica, esta indeterminación legal, en lugar de componer un elemento constructivo para la identificación de las operaciones jurídicas complementarias, ha facilitado inevitablemente la polisemia de este término normativo. E, indudablemente, el cambio de sentido de los términos normativos es causa de muchos equívocos.

En efecto, las operaciones jurídicas complementarias se han venido entendiendo comúnmente como un «cajón de sastre» válido para subsanar o cubrir cualquier vacío o irregularidad de un instrumento reparcelatorio. Este sentido atribuido al término de operaciones jurídicas complementarias excede, sin duda, de su verdadera finalidad urbanística. Y la experiencia demuestra que los excesos sobre la finalidad de los instrumentos urbanísticos son los peores.

Resulta, pues, necesario realizar un estudio de las operaciones jurídicas complementarias.

1.2. El estudio de las operaciones jurídicas complementarias requiere considerar previamente los fundamentos jurisprudenciales y las resoluciones de la DGRN aplicables. Conjugando las conclusiones extraídas de la jurisprudencia y las resoluciones de la DGRN con la normativa al respecto (y sus vacíos e indeterminaciones) podremos obtener una visión global de qué se entiende por operaciones Page 173 jurídicas complementarias y qué operaciones pueden incluirse en dicho concepto.

En el estudio de las operaciones jurídicas complementarias hemos abordado los siguientes puntos: 1º) Concepto de operaciones jurídicas complementarias; 2º) Límites de las operaciones jurídicas complementarias; y 3º) Formalización de las operaciones jurídicas complementarias.

2. Las operaciones jurídicas complementarias: concepto

2.1. El apartado quinto del artículo 174 del Real Decreto 3288/ 1978, de 25 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento de Gestión Urbanística para el desarrollo y aplicación de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana (en lo sucesivo, «RGU»), reza lo siguiente:

Las operaciones jurídicas complementarias que sean del caso, que no se opongan al proyecto de compensación ni al plan que se ejecute, una vez aprobadas por el órgano urbanístico, se formalizarán por la Junta de Compensación en escritura pública o en documento extendido por el órgano urbanístico actuante, con los requisitos y solemnidades propios de las actas de sus acuerdos, que se protocolizarán notarialmente. En ambos casos se procederá a su inscripción en el Registro de la Propiedad

.

En el mismo sentido se pronuncia el artículo 113.3 del RGU, si bien éste viene referido al proyecto de reparcelación.

Estos preceptos no contienen definición o descripción alguna de qué se entiende por operaciones jurídicas complementarias. No señalan tampoco los citados preceptos qué operaciones se cobijan bajo dichos artículos. Tan sólo advierten que las operaciones jurídicas complementarias no pueden oponerse al instrumento de reparcelación ni al plan que se ejecute.

Por otra parte, la recepción por parte de la doctrina de las operaciones jurídicas complementarias ha sido escasa. Page 174

2.2. En ausencia de texto normativo o doctrinal alguno que contemple directamente una definición de operaciones jurídicas complementarias, la primera cuestión que se plantea en el análisis del citado instrumento urbanístico es, precisamente, delimitar qué se entiende por operación jurídica complementaria.

Conforme a los mencionados artículos 113 y 174 RGU, los caracteres básicos de las operaciones jurídicas complementarias son los siguientes:

- Son operaciones jurídicas:

Las operaciones jurídicas complementarias son actos administrativos de contenido jurídico (no técnico).

Como actos administrativos que son, contra ellos puede interponerse recurso administrativo. En este sentido, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 18 de enero de 2005 (TOL 623316) señala que:

Conforme al art. 174.5 del R.G.U, las operaciones jurídicas complementarias, que no se opongan al proyecto de compensación ni al plan que se ejecute, una vez aprobadas por el órgano urbanístico, se formalizarán por la Junta de Compensación en escritura pública y se inscribirán en el Registro de la Propiedad. Requieren por tanto acto de aprobación municipal expresa y se formalizan ad solemnitaten incluyendo inscripción registral, lo que impide , ya desde este primer aspecto formal, considerarlos como mero acto de trámite , pero es que además de ellos derivan derechos inscribibles y deciden sobre cuestiones de fondo sobre su adecuación o no al proyecto de compensación o al plan, o sobre los aspectos competenciales o de procedimiento

.

- Son operaciones complementarias del instrumento de reparcelación originario:

Las operaciones jurídicas complementarias surgen precisamente para «completar» o perfeccionar el instrumento de reparcelación originario, esto es, mediante la operación jurídica complementaria se añade el «complemento» que hace íntegro o perfecto el instrumento de reparcelación originario. Page 175

Precisamente, el carácter complementario de las operaciones jurídicas complementarias conlleva que éstas no pueden dar cobertura a alteraciones sustanciales o revisiones de un instrumento de reparcelación (dado que dejarían de tener ese carácter «complementario» que se predica de ellas).

Asimismo, téngase en cuenta que el carácter «complementario» que se predica de estas operaciones jurídicas no tiene por qué limitar el objeto de las operaciones jurídicas complementarias únicamente a la rectificación de errores materiales, de hecho o aritméticos. Si así fuese, la figura de las operaciones jurídicas complementarias carecería de finalidad dado que los errores materiales, de hecho o aritméticos del instrumento reparcelatorio originario podrían subsanarse vía artículo 105.2 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y Procedimiento Administrativo Común.

En este sentido, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 31 de enero de 2001 (JUR 2001/146323) resulta bastante útil para discernir la diferencia entre «complementario» y «sustancial». Dicha sentencia analiza el supuesto de un proyecto de reparcelación que fue modificado bajo el pretexto de realizar una «corrección de errores», cambiándose por tal procedimiento la titularidad de 7 fincas aportadas y apareciendo entonces un particular como propietario de una de ellas, adjudicándose a titulares únicos parcelas que lo habían sido en pro indiviso, modificándose la titularidad de 7 parcelas adjudicadas y aprobándose una refundición y sustitución de los cuadros anexos de fincas aportadas y adjudicadas, participación de los propietarios, cuenta de liquidación provisional y planos.

La citada sentencia señala que no puede tener cobertura en las operaciones jurídicas complementarias la variación de un determinado proyecto de reparcelación «al constituir, como queda dicho, una revisión abiertamente opuesta al mismo y no ajustada a tal precepto, desde el momento en que la actuación municipal que ahora se comenta implica variaciones de carácter sustancial en cuanto a ordenación, aprovechamiento urbanístico o reparto de beneficios y cargas no merecedoras de aquélla simple calificación y, por tanto, no susceptible de ser subsanada sino mediante la elaboración Page 176 de un nuevo, íntegro y distinto proyecto de reparcelación, al implicar variaciones de carácter tan sustancial en la situación como el cambio de varias titularidades en fincas aportadas y adjudicadas, en la forma de adjudicación y en el reparto de beneficios y cargas».

Por su parte, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 7 de mayo de 2004 (JUR 2004/575) analiza la alteración de la descripción de una de las fincas originarias que aparecía como una única finca perteneciente a varios propietarios apareciendo entonces como varias fincas aportadas por cada uno de los propietarios.

Señala la Sentencia que «en la Operación Jurídica Complementaria impugnada, a los efectos de los cálculos de la reparcelación, se redistribuyen las 8.251,44 Unidades de Valor que el proyecto de reparcelación originario asignó al conjunto de las parcelas denominadas finca 4, tomando en consideración la superficie de cada una de dichas parcelas excluidos viales, de modo que la parcela de la actora, la 4g, aporta una superficie de 1.278,26 m2, inferior a la real aportada que era la de 1.622,06 m2, de lo que se deriva la asignación de 1.042,15 Unidades de Valor, en lugar de 1.086,71 Unidades de Valor que le corresponden por razón de la superficie real aportada».

Concluye la Sentencia destacando que «cuanto antecede no merece la calificación de variación o alteración sustancial del proyecto de reparcelación originario», si bien finalmente admite el recurso interpuesto contra la operación jurídica complementaria por haberse producido un error en el cálculo de la superficie de una de las parcelas de origen.

- Las operaciones jurídicas complementarias no pueden oponerse al instrumento de reparcelación ni al...

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