Sobre la obligación de concretar en el auto de planteamiento tanto el objeto como el parámetro de control

AutorJuan Manuel López Ulla
Páginas309-317

Page 309

El TC ha realizado una interpretación flexible del requisito contemplado en el art. 35.2 de la LOTC sobre la necesidad de concretar la Ley o norma con fuerza de Ley cuya constitucionalidad se cuestiona y elprecepto constitucional que se supone infringido:

STC núm. 25/1984: en el proceso a quo se solicitó el planteamiento de la CI en relación con los arts. 6 y 7 de una determinada ley. En el auto de planteamiento de la CI se cuestionó, sin embargo, esa la ley pero sin especificar artículo alguno:

"Por auto de (...) la Sala Segunda del Tribunal Supremo acordó plantear la CI promovida por considerar que, exigido por el artículo 81 de la Constitución el carácter de orgánicas para las leyes relativas al desarrollo de los derechos fundamentales y libertades públicas, y encontrándose el principio de legalidad penal recogido en el párrafo 1° del art. 25 de la Constitución, resulta patente la inconstitucionalidad de la Ley 40/1979 (...)" (Antecedente 4).

Pese a ello, el propio FGE señaló en sus alegaciones ante el TC que:

"(...) parece evidente que la opinión desfavorable a la constitucionalidad de la ley por parte del Tribunal que eleva la cuestión se contrae a los arts. 6 y 7 de dicha ley" (Antecedente 6).

En el mismo sentido también se pronunció el AE:

"(...) de la exposición ampliatoria elevada por la Sala Segunda del TS puede inferirse que son sólo los arts. 6 y 7 los puestos en cuestión en cuanto a suPage 310 inconstitucionalidad, pero no del auto de planteamiento, que es donde tal concreción debiera darse" (Antecedente 7).

El TC les dio la razón en el FJ. 2:

"Al margen (...) de un formalismo riguroso del conjunto del auto y del escrito que lo acompaña, resulta que los preceptos de la Ley 40/1979 cuya constitucionalidad se cuestiona son los artículos 6 y 7".

STC núm. 21/1985, FJ. 2: en relación a la identificación de la norma o normas cuestionadas, el TC constata cómo el juez aquo unas veces se refiere a un precepto y otras veces a otro. No obstante señala que:

"(...) esta imperfecta cita e identificación de las normas a las que se refiere el auto del juez no es irrelevante, pero tampoco conduciría, sin más, a que este Tribunal considerase mal planteada la cuestión (...) porque es deducible del Auto del juez a qué normas se refiere la CI".

STC núm. 19/1987: el TC señala, en el FJ. 1, que el art. 13 de la Ley -uno de los tres cuestionados por el órgano judicial-, tiene tres apartados distintos, y que aunque el órgano judicial aparentemente cuestiona la totalidad del precepto, "no todas sus determinaciones quedan afectadas por la fundamentación expuesta en el auto de remisión (...)", debiendo quedar limitada la duda al párrafo primero del precepto.

STC núm. 155/1987, FJ. 2: el juez cuestiona una norma de derecho transitorio en cuanto que remite a unos preceptos que estima contrarios al art. 14 de la CE. Sin embargo el TC advierte que:

"(...) el órgano judicial no cita expresamente -como hubiera sido, en rigor, procedente- cuáles sean estos preceptos, pero cabe identificarlos, sin equívoco (...) (......) es claro que las dudas del Juez se centran en el apdo. 1Q del art. 807 del Código Civil (...)".

Por ello, en aras del interés objetivo al servicio del que existe este procedimiento de control, termina admitiendo la CI.

STC núm. 4/1988: resuelve dos CCI planteadas por distintos órganos judiciales. En la primera de ellas el órgano promovente cuestionaba, en la parte dispositiva del auto, el art. 32 de la Ley 33/1984, de Seguros Privados en relaciónPage 311 con el art. 4.6 del Estatuto de los Trabajadores (ET). En la segunda de las CCI tan sólo se ponía en duda la constitucionalidad de este último precepto, aunque especificando que se trataba del párrafo sexto en su última parte. El TC lo primero que hace es concretar el objeto de la CI, y a estos efectos subraya que en la primera de las CCI el órgano judicial, en la fundamentación del auto (concretamente en el FJ. 2) se refería «a la posible contradicción del art. 32 y demás concordantes de la (...) Ley 33/1984 (...)». Al respecto señala el Alto Tribunal que:

"(...) es cierto que esta alusión genérica a los artículos concordantes puede ser en este momento pasada por alto, puesto que no se refleja en la parte dispositiva del auto, pero aún reduciéndonos a éste, hay que determinar si es la totalidad o sólo parte de los preceptos en él incluidos los que se cuestionan".

El TC aclara que esto cabe deducirlo por la relación que el órgano judicial hace de los distintos artículos, y termina determinando que el juicio hay que hacerlo con referencia al art. 32.1 y 2 y el párrafo final del art. 4.6 del ET.

La segunda de las dificultades, señala el TC en el FJ. 1 de la STC núm. 4/1988, es que uno de los órgano judiciales plantea la CI sobre dos preceptos, cuando sólo uno de ellos es aplicable:

"(...) y en consecuencia, sólo de la validez de uno o de la del otro, pero no de la de ambos a la vez, puede depender el fallo que el órgano judicial ha de dictar. El Magistrado de Trabajo no precisa, sin embargo, con la exigible claridad, cuál de estas dos normas es la que considera aplicable. En la providencia en la que propuso a las partes el planteamiento de la cuestión se hacía referencia sólo al art. 32 de la ley y es sólo en el auto de planteamiento (...) cuando ha extendido su cuestionamiento (... al art. 4.6 del Real Decreto ...).

Aunque es evidente que la naturaleza misma de esta vía procesal exige que el Juez proponente de la cuestión determine antes de hacerlo, con absoluta claridad, cuál es la norma que considera aplicable, sin acudir ante nosotros antes de haber resuelto la duda suscitada por las partes, como parece haber sido el caso aquí, la analogía existente entre el art. 32.1 y 2 de la Ley 33/1984 y el art. 4.6, párrafo final, del Real Decreto-ley 10/1984 y el hecho mismo de que en el proceso laboral las partes fueron consultadas acerca de la procedencia de cuestionar el artículo de la ley aconsejan que consideremos también a este como objeto de la cuestión".

STC núm. 105/1988 (CI núm. 269/1985): el AE reprochó al órgano judicial que no hubiera concretado en el auto de planteamiento los extremos del...

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