Novena estación. La doctrina de las actitudes internas y sus tesis

AutorAntonio Sólon Rudá
Cargo del AutorDoctorando en Ciencias Criminales por la Facultad de Derecho de la Universidad de Coimbra, en Portugal
Páginas211-311
NOVENA ESTACIÓN
211
LA DOCTRINA DE LAS ACTITUDES
INTERNAS Y SUS TESIS
1. Consideraciones Preliminares
Pasado el primer período de las teorías de la representación donde se pone
de relieve, críticamente, la facilidad con que principalmente doctrinadores alema-
nes defendieron concepciones que pretendían punir con mayor severidad autores
de delitos imprudentes, pero como si fuesen dolosos, aplicándoles diversas teorías
débiles, insostenibles dogmáticamente, pero que fueron capaces de inuenciar
buena parte (la mayor) de la doctrina y de la jurisprudencia penal internacional.
La insatisfacción por la ausencia de criterios satisfactorios para concep-
tuar el dolo eventual, como para delimitar sus fronteras con la imprudencia
consciente, son ejemplos de discusiones que dominaron buena parte de este
período y que provocaría el surgimiento de una verdadera onda de tesis, con
formulaciones basadas en las actitudes internas del sujeto y que, en buena me-
dida, no se resolvió el problema, sino que se complicó, contando con la presen-
cia de grandes nombres de las ciencias penales, como Engisch, Mezger, Wel-
zel, Armin Kaufmann, Jescheck y Roxin, más allá de otros no tanto conocidos
así, pero que todavía dieron sus contribuciones, como Stratenwerth, Rudolphi,
Weigend, Beulke y Kühl, entre tantos otros en Alemania.
En buena medida, el punto de partida de la mayoría de las concepciones
fue tomar por base los datos psíquicos constituidos por la actitud del sujeto,
es decir, por su decisión delante de las posibilidades y probabilidades de ocu-
rrencia del resultado dañoso, desde su acción. Así, si fue el sujeto indiferente
o no delante de tales representaciones, si obró con resignada aceptación, o si
estuvo de acuerdo con ellas, o lo mismo si tomó con seriedad sus consecuencias,
fueron temas de tesis especícas en la dogmática penal alemana, como las que
pasamos a investigar a partir del apartado siguiente.
DOLO E IMPRUDENCIA UN VIAJE CRÍTICO POR LA HISTORIA DE LA IMPUTACIÓN Antonio Sólon Rudá212
2. Teoría de la indiferencia o del menosprecio:
la tesis de Engisch
La teoría de la indiferencia o del menosprecio trata de considerar como
doloso el resultado que el sujeto tenía por probable, o como de posible ocu-
rrencia, pero no se detuvo y obró con indiferencia, menospreciando el resul-
tado representado, dando así, claras muestras de que, en su interior, hubo una
aprobación de dicho resultado. En ese sentido, lo que hacen sus partidarios es
poner de relieve la actitud interna del sujeto, considerando, como Engisch, una
inusitada e inconcebible diferencia entre deseo, voluntad e intención. La ver-
dad es que, en cierta medida, Engisch dedica buena parte de su doctrina para
tratar de lo que se puede considerar, a su modo, de dolo sin intención en el que
lo acompañaba a la doctrina dominante de entonces.
La esencia de la culpabilidad, así considerada por la doctrina de la época
de Engisch, correspondía considerar también como doloso aquellos resulta-
dos obtenidos de forma indirecta en virtud de la conducta del sujeto. Por lo
tanto, era pacico considerarse, desde entonces, como conductas dolosas: el
dolo directo de segundo grado, también denominado de dolo de consecuencias
necesarias y el dolo eventual.
Con su teoría de la indiferencia Engisch pretende cambiar tal estructura
clasicatoria de la imputación para una alternativa diferente a la medida en
que pasa a centrarse en diferenciar los distintos grados de esperanza de realiza-
ción del tipo penal. Este autor va a establecer una estricta diferencia entre los
supuestos considerados de resultados necesarios y aquellos considerados como
probables o posibles.
Lo que Engisch va a encontrar de diferente, según su opinión, son aque-
llos casos en que los resultados dañosos son de alta probabilidad o de alta
posibilidad de ocurrencia617. Desde su teoría de la indiferencia o del menosprecio,
617 Esa concepción de Engisch, como alerta Barberá, que aún no había sido advertida
por la doctrina de entonces, «no ganaría un espacio propio (pues tales casos serán
absorbidos o bien por el dolo directo de segundo grado, o bien por el dolo eventual).
Dicho estadio intermedio está constituido por los supuestos en que el resultado,
según el punto de vista del sujeto se producirá con toda probabilidad o con la más
NOVENA ESTACIÓN | ÚLTIMAS TESIS DE LAS TEORÍAS DE LA REPRESENTACIÓN O PREVISIBILIDAD 213
Engisch va a establecer como casos limítrofes la imprudencia con aquellos que
el autor considera posibles o probables del comportamiento, siendo este el cri-
terio de diferenciación adoptado por él618.
Lo que Engisch va a hacer, de hecho, es tomar una actitud desde las teorías
de la posibilidad y de la probabilidad, es decir, va a considerar aquellos resultados
probables o posibles de ocurrencia y dividirlos en dos partes: en una extremidad,
más próxima de los resultados imprudentes, va a: denominar las consecuencias
apenas probables o posibles (pero tenido por él como dolosos) en cuanto en la
otra extremidad más cercana de los resultados necesarios va a denominar las
consecuencias como altamente probables o de altísimas posibilidades (también
consideradas por él como dolosos), siendo el criterio denidor central para su
esquema la indiferencia que el sujeto ha mostrado cuando trata de su conducta619.
En resumen, lo que se tiene con Engisch son dos modalidades de dolo
eventual, pero él no utiliza su método de la indiferencia, es decir, su criterio de
distinción y aplicación para las dos especies, sino que para los casos del primer
grupo, los tenidos por pocos o simplemente probables o posibles. Para los casos
tenidos por altamente probables o posibles, Engisch considera desnecesaria
la aplicación del criterio de la indiferencia, ocasión en que es partidario de la
teoría de la probabilidad o de la posibilidad620.
Como vimos anteriormente, ese autor siempre fue muy crítico en rela-
ción a las teorías anteriores y lo que él hace no es más que ofrecer una alter-
nativa dogmática con la cual no concordaba. Así, la indiferencia pasó a tener
un protagonismo muy relevante en el núcleo de la concepción de Engisch, al
contrario de lo que ocurría en otras teorías, cuando ocupaba lugar de menos
alta posibilidad (Höchstwahrscheinlichkeit). Estos casos, para Engisch, implican me-
nos ‘necesidad’ y más que ‘posibilidad’, y postula para ellos, de hecho, una solución
diferente». Cf. en Pérez Barberá (2011), 237.
618 Engisch (1930), 166 y ss.
619 Engisch (1930), 171 y ss.
620 Cf. en Engisch (1930), 209, cuando es posible vericar que Engisch prescinde de su
teoría de la indiferencia y pone de maniesto su apoyo a la teoría de la probabilidad
para imputar el sujeto en aquellos comportamientos del segundo grupo, es decir,
aquellos donde las consecuencias son altamente probables.

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