Sobre la necesidad de motivar la duda de constitucionalidad

AutorJuan Manuel López Ulla
Páginas215-249

Page 215

Sobre la necesidad de no confundir la obligación de motivar la relevancia de la Cuestión de Inconstitucionalidad con la de fundamentar la duda de constitucionalidad

El juez, al plantear la C1 habrá de especificar y justificar en qué medida la decisión del proceso depende de la validez de la norma en cuestión (juicio de relevancia), y habrá exponer las razones por las que duda de la constitucionalidad de la norma. Se trata de dos requisitos distintos y cumulativos, como a menudo el TC ha señalado con toda claridad:

STC núm. 21/1985, FJ. 2: después de advertir la necesidad de motivar tanto la relevancia de la CI como la duda constitucionalidad, señala que del auto judicial de planteamiento no puede afirmarse, como hace el AE, que la cuestión suscitada "«fuere notoriamente infundada» (...), ni menos todavía, que falte el juicio de relevancia".

STC núm. 106/1986, FJ. 1:

"el «juicio de relevancia» -es decir, el esquema argumental del que resulte que el fallo que haya de dictarse en el proceso a quo depende de la validez o falta de validez de la norma cuestionada- puede ciertamente encontrarse suficientemente «exteriorizado» (Sentencia 17/1981, FJ. 1), y ello bastará para que la cuestión no incurra en una carencia de las condiciones procesales, basada en este extremo. Pero, con independencia de ello, el juicio de relevancia, aunque exteriorizado y argumentado por el órgano judicial, puede resultar inconsistente. Y aunque este Tribunal ha declarado repetidamente su falta de competencia para controlar cuáles deban ser las normas a aplicar por el órgano judicial en el caso sometido a su conocimiento, también ha advertido la posibilidad de supuestos en los que «sin necesidad de un análisis de fondo» resulte inaceptable la argumentación de relevancia expresada por dichos órganos (Sentencia 17/1981, FJ. 1), o en los que la misma «resulte notoriamente inadecuada en relación con lo que es generalmente admitido en derecho»

Page 216

(Sentencia 103/1983, ya citada, FJ. 1). Esta notoria falta de consistencia de la argumentación judicial en relación con el juicio de relevancia, dada la naturaleza de control concreto de la cuestión de inconstitucionalidad, motivaría su inadmisibilidad en los términos en que ésta definida por el art. 163 de nuestra Constitución".

También señala que la inadmisibilidad de la CI podrá producirse por razones concernientes:

"(...) tanto al «juicio de relevancia» como a la fundamentación, por elemental que ésta deba ser, de la duda sobre la legitimidad constitucional de la norma cuestionada, a cargo ambos del órgano judicial que plantea la cuestión (Sentencia 103/1983, FJ. 1)".

ATC 493/1986: distingue con claridad entre juicio de relevancia y motivación de la duda. El FGE, en sus alegaciones en trámite de admisión (art. 37.1 LOTC), interesó la inadmisibilidad de la CI porque entendía que la cuestión no era relevante para la decisión del proceso principal, y en segundo lugar porque, en todo caso, la duda de constitucionalidad era notoriamente infundada. El TC, en los FFJJ. 2 y 3, constata no que sea irrelevante, cuestión en la que no llega a entrar, sino que falta el juicio de relevancia. Por ello, en el FJ. 4, señala que procede declarar su inadmisión a trámite "(...) siendo innecesario entrar a determinar si (...) resulta o no notoriamente infundada la cuestión misma".

STC núm. 188/1988: en el trámite de audiencia la representación de la parte actora señala que el caso no quedaba afectado por la disposición que el órgano judicial pretendía cuestionar, pero manifiesta que se infringen los principios de legalidad, jerarquía normativa e irretroactividad (art. 9.3), así como el art. 33.3 CE. El FGE, en sus alegaciones ante el TC (Antecedente 5) señala que la CI no es necesaria para fallar, por lo que solicita su inadmisiónpor irrelevante. El TC, sin embargo, no está de acuerdo con esta alegación y considera, en el FJ. 3, que el órgano judicial ha justificado la relevancia de la cuestión:

"el órgano judicial (...) ha expuesto y fundamentado en el auto mediante el que promueve la cuestión la aplicabilidad al caso de la disposición de ley cuyo enjuiciamiento propone y ha señalado (...) la relevancia que el problema de constitucionalidad ha suscitado tiene, a su juicio, en orden a la decisión del proceso ante él pendiente (...)".

Page 217

STC núm. 157/1990: señala que el hecho de que la duda de constitucionalidad no estuviera suficientemente razonada, no supone que la cuestión planteada haya de ser inadmitida por carecer del necesario juicio de relevancia, FJ. 1:

"tampoco es posible considerar que en la cuestión 2.020/1988 (una de las dos que resuelve esta Sentencia) el juicio de relevancia efectuado por el Juzgado promotor adolezca de notoria falta de consistencia que impida proceder al estudio de la cuestión planteada. Es cierto que se plantea la cuestión de manera abstracta, sin razonar, como hubiera sido razonable, en qué consiste la incons-titucionalidad advertida en los arts. 113 y 114.2 del Código Penal, aparte de la genérica denuncia de que la regularización contenida en dichos preceptos vulnera el art. 24.1 de la CE, y sin precisar suficientemente si el vicio de inconstitucionalidad radicaría en (...). El hecho de que en el auto de planteamiento no se concrete el juicio de legitimidad constitucional de las normas cuestionadas, no supone que la cuestión planteada haya de ser inadmitida por carecer del necesario juicio de relevancia, esto es, el nexo de dependencia que ha de existir entre el fallo del proceso y la validez o invalidez de las normas cuestionadas, que aparece suficientemente exteriorizado en el auto de planteamiento".

STC núm. 3/1993, FJ. 1:

"(...) para dar exacto cumplimiento a estas condiciones (las exigidas por la LOTC para plantear una CI) el órgano judicial proponente ha de facilitar la argumentación necesaria, poniendo de relieve las razones de la supuesta inconstitucionalidad, así como la interconexión o dependencia entre la norma y el fallo en el proceso a quo (STC 103/1983)".

STC núm. 90/1994: en el Antecedente 2 comprobamos que el órgano judicial motiva su duda de constitucionalidad y subraya la relevancia de la cuestión para el proceso a quo. Sin embargo el AE denuncia (FJ. 1) que la cuestión propuesta no esta dotada de un suficiente juicio de relevancia. Sobre esta pretendida ausencia el TC se pronuncia en el FJ. 2, antes de entrar a resolver sobre el fondo:

"Es doctrina reiterada de este Tribunal que puede revisarse en sede constitucional la notoria falta de consistencia de la argumentación del órgano judicial que eleva la cuestión en relación con el llamado juicio de relevancia, con el fin de preservar la naturaleza de control concreto de constitucionalidad que posee la cuestión en nuestro ordenamiento; y que es posible, si el juicio extraído dePage 218 esa revisión fuera negativo, proceder a la inadmisión de la cuestión (STC 106/1986, FJ. 1, entre otras) (...)".

Cuando la C1 no es relevante o carece del juicio de relevancia, el TC inadmitirá por este motivo. Cuando lo que falta es la motivación de la duda de inconstitucionalidad o la misma no es consistente, el TC podrá rechazar aludiendo a su notoria falta de fundamento. A continuación dejamos constancia de algunas Sentencias en las que la utilización de la expresión "notoriamente infundada" se realiza, a nuestro juicio, de manera desacertada por hacer referencia, no a la falta de solidez de la duda de constitucionalidad, como debiera, sino a la deficiente motivación de la relevancia:

STC núm. 83/1983, FJ. 2: el TC señala que por lo que se refiere a uno de los artículos impugnados, "la cuestión planteada carece manifiestamente de fundamento", advirtiendo esto para señalar que la norma cuestionada no es relevante.

STC núm. 67/1985, FJ. 1, apdo. c):

"El último aspecto de carácter procesal hace referencia a la posibilidad de que el Tribunal controle el juicio de relevancia formulado por el órgano judicial, dadas las alegaciones del Fiscal General del Estado en orden a la improcedencia del planteamiento de la cuestión, y las observaciones formuladas por el Abogado del Estado.

En relación con este punto, no cabe duda de que el Tribunal puede efectuar este control, dado que puede rechazar la cuestión en trámite de admisión cuando la estime notoriamente infundada (art 37.1 de la LOTC) (...)" (el subrayado es nuestro).

STC núm. 196/1987, FJ. 3:

"La función de control de los presupuestos procesales de las CCI debe entenderse limitada a los que establece el art. 35.2 de la LOTC como propios de las mismas, sin que sea extensible a los que corresponden al proceso judicial en el que se plantean, pues la observancia de los presupuestos de éste es competencia del órgano judicial ante el cual se promueve y no es integrable en el juicio de relevancia en cuanto que, respecto al mismo, lo único que nos incumbe comprobar es que venga exteriorizado en el auto de planteamiento y resulte adecuado a los términos en que se expresa el citado artículo 35.2 de la LOTC y no incurra, por lo tanto, en notoria falta de fundamento o consistencia. Una vez realizada dicha comprobación con el resultado positivo de que se estima suficientemente justificada la dependencia de la decisión del proceso a laPage 219 validez de la norma cuestionada, el control del juicio de relevancia queda agotado, al margen de que en el proceso judicial se cumplan o no los presupuestos formales que legalmente le corresponden" (la cursiva es nuestra).

STC núm. 141/1988: en este caso la confusión que estamos advirtiendo la encontramos en las alegaciones del MF (Antecedente 8), cuando en su intervención en el trámite judicial de audiencia -en la segunda de las CCI que resuelve esta sentencia, (núm. 41/1985)- indica que:

"nada podía manifestar...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR