El marco europeo de la regulación económica

AutorNuria Ruiz Palazuelos
Páginas29-86
Capítulo I
El marco europeo de la regulación
económica
Introducción
Si, como se ha apuntado en páginas anteriores, el actual modelo
de regulación económica responde a un proceso de cambios en las re-
laciones entre Estado y sociedad fuertemente vinculado a las políticas
europeas, resulta inexcusable tratar con cierto detalle la perspectiva
que ofrece el Derecho europeo sobre esta cuestión, pues constituye el
necesario punto de partida para cualquier elaboración teórica poste-
rior. El concepto de regulación económica que pueda luego mante-
nerse en cada Estado, la problemática sobre sus nes, sus técnicas o
los sujetos que ejercen dicha función son cuestiones que no pueden
tratarse al margen de los postulados comunitarios y que forzosamente
han de partir de sus presupuestos. Es, además, la normativa europea la
que otorga una cierta unidad al fenómeno en todo el continente, con
todas particularidades que puedan después advertirse en cada sistema
jurídico nacional. Por esta razón, el objeto del presente capítulo es
el de ofrecer una panorámica general de los principios comunitarios
que conguran este modelo de intervención pública en la economía y,
muy especialmente, el de tratar una cuestión determinante, cual es la
de las nalidades de la regulación económica a la luz de los textos eu-
ropeos, pues es un dato previo y obligado para abordar, en una etapa
posterior, la misma cuestión de los nes desde la perspectiva interna.
La primera constatación que conviene realizar es que, pese a que
la Unión Europea ha sido motor decisivo en toda la construcción del
susodicho modelo, en ninguna parte de los Tratados ni en ninguna de
las Directivas que regulan los sectores en cuestión se puede encontrar
una denición concreta de regulación económica10. No ha habido tal
10 M, G., «Régulation et service public. Les enseignements du droit compa-
ré», en M, G. y M, F. (Dir.), Droit de la régulation, service public
30
Nuria Ruiz Palazuelos
voluntad teorizadora en el Derecho Comunitario, entre otras razones
porque es ésta una noción que depende en buena parte de la concre-
ción que cada Estado miembro realice de los postulados comunitarios
y, por tanto, los modelos posibles son muchos. La conceptualización
ha venido, pues, a posteriori y más por parte de la doctrina jurídica
que por los textos de Derecho positivo de cada Estado miembro. Lo
que sí ha establecido el Derecho Comunitario son, por una parte, una
serie de principios económicos genéricos que se recogen en los Tra-
tados y que enmarcan la intervención del Estado en cualquier sector
económico; y, por otra, reglas que se derivan de la regulación especí-
ca que establecen las Directivas de cada sector regulado. El conjunto
de todas ellas conforma el cuadro normativo del Derecho Comunita-
rio como base para los modelos de regulación económica propios de
cada Estado.
I. Los principios económicos de la Unión Europea: panorá-
mica general
1. El mercado común como objetivo de la Unión Europea
Es sabido que uno de los grandes objetivos en los que se basa toda
la construcción europea —y hasta podría decirse que el prioritario
durante los primeros momentos de funcionamiento de sus institucio-
nes— ha sido el de la creación de un mercado interior, apoyado en las
cuatro libertades fundamentales: la libre circulación de mercancías,
de personas, la libertad de servicios y de establecimiento y, por último,
la libertad de capitales. Buena parte de las reglas de los Tratados y del
Derecho derivado se dirigen, entre otros nes, a la efectiva garantía de
estas libertades y a eliminar las trabas que las dicultan11. Y los mode-
los de regulación económica que se han erigido en los Estados miem-
bros parten, por tanto, de esta idea común de mercado liberalizado.
et intégration régionale, I, Comparaisons et commentaires, L’Harmattan, Paris,
2005, p. 11.
11 M M, S., Servicio público y mercado. I. Los fundamentos, Civitas,
Madrid, 1998, p. 140.
31
Regulación económica y Estado de Derecho
El mercado interior constituye, pues, el concepto clave en todo el
proyecto europeo, expresamente reconocido desde el Acta única eu-
ropea de 1985 y que se ha mantenido a lo largo de las sucesivas mo-
dicaciones de los Tratados hasta hoy. En qué consista exactamente
dicho mercado interior no es, sin embargo, cuestión sencilla. El mis-
mo artículo 26.2 TFUE lo conecta con las cuatro libertades aludidas
y se reere a él como «un espacio sin fronteras interiores, en el que la
libre circulación de mercancías, personas, servicios y capitales estará
garantizada de acuerdo con las disposiciones de los Tratados». La
ambigüedad del texto es clara; las posibles interpretaciones, muchas.
Por ello, el mercado interior no es concepto que pueda denirse a
priori y en términos abstractos sino que se ha venido delimitando por
las instituciones europeas a lo largo de los años. Dicho en palabras
de la propia Comisión europea, «[e]l desarrollo del mercado único es
un ejercicio continuo»12. Dos han sido, a grandes rasgos, las vías para
alcanzar este objetivo.
En primer lugar, las medidas de carácter negativo, que consisten
en las prohibiciones que se imponen a los Estados miembros de obs-
taculizar o restringir las libertades fundamentales y, en denitiva, el
mercado común. Aquí se situarían tanto las disposiciones normativas
que recogen tales prohibiciones como la acción de las instituciones
europeas encaminada a dicho objetivo y a delimitar el ámbito de las
restricciones y los casos en que están justicadas (muy especialmente,
a través de la acción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y
de la Comisión).
En segundo lugar, las medidas de carácter positivo. Éstas consisten
básicamente en la armonización de la normativa de los Estados miem-
bros a través fundamentalmente de Reglamentos o de Directivas. El
precepto fundamental en este ámbito es el artículo 114 TFUE, según el
cual el Parlamento Europeo y el Consejo, con arreglo al procedimien-
to legislativo ordinario, «adoptarán las medidas relativas a la aproxi-
mación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas
de los Estados miembros que tengan por objeto el establecimiento y
12 Cfr. Comunicación de la Comisión «Acta del Mercado Único II. Juntos por un
nuevo crecimiento», de 3 de octubre de 2012 (COM 2012 573). Disponible en
línea en http://ec.europa.eu/growth/single-market/smact/index_es.htm [última
visita: enero de 2017].

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR