Liberar el cuidado.

AutorMolinier, Pascale

Freeing the care

Sumario. 1. Division del trabajo de cuidado, division del trabajo academico; 2. Las diferentes escalas del cuidado; 3. Responsabilidad y justicia mundial; 4. La voz diferente: hablar el lenguaje de las relaciones; 5. Relaciones y mercantilizacion: el capitalismo emocional; 6. Aproximacion relacional y "teoria del punto de vista"; 7. Liberar el cuidado; 7. Liberar el cuidado; bibliografia.

Como citar: Molinier, P.; Paperman, P. (2020). Liberar el cuidado, Cuadernos de Relaciones Laborales, 38(2), 327-338.

Mientras revisamos este texto con vocacion teorica a principios de abril de 2020, la acumulacion de irresponsabilidad en la gestion sanitaria de la crisis de Covid-19 le confiere, desgraciadamente, actualidad y valor politico. En este contexto, se sacrifica el trabajo de cuidado, que puede definirse como todo lo que escapa a la atencion estrictamente medica: la mano extendida, la atencion prestada a la angustia de los demas. La etica que da sentido a este trabajo se ve socavada por la necesidad de generar un orden entre los enfermos: salvar a los que creemos que podemos salvar, en detrimento de los mas vulnerables. O sea, los y las que deberian preocuparnos mas. El desastre que estamos experimentando a escala mundial, lejos de ser un fenomeno natural, se ve amplificado por decadas de politicas cinicas que, bajo el disfraz de la razon economica, han arruinado los servicios de salud publica, dando la espalda a una politica de cuidado. Estamos muy lejos de una "sociedad de cuidado". Y, sin embargo, frente al naufragio politico, la gente se hace responsable: a pesar del riesgo de contaminacion, cuidan a la poblacion, recogen la basura, entregan los comestibles, sirven en los supermercados. Esta labor de perpetuar la vida ordinaria es tambien un asunto de cuidado, sin el cual el mundo seria insoportable. De este modo, la pandemia arroja luz sobre actividades esenciales hasta ahora despreciadas y situadas en la parte inferior de la escala social. ?Como pensar este desperdicio humano, la falla moral de quienes deciden, pero tambien, alli donde existen, las solidaridades entre personas no necesariamente se conocen?

En este articulo, proponemos algunos hitos para liberar el cuidado. En primer lugar, para liberarlo de las divisiones entre las disciplinas academicas que desarticulan sus diferentes niveles: trabajo, etica y politica. Liberarlo de la hostilidad de las elites que piensan que la etica es su dominio reservado y no el de las y los trabajadores subordinados. Al darle el estatus de paradigma para pensar en las relaciones que nos comprometen, tambien queremos liberarlo de una concepcion privada de las relaciones para extenderlo a las relaciones a distancia que cuestionan nuestras responsabilidades hacia aquellos que trabajan para nosotros, que se arriesgan por nosotros, incluso si estan al otro lado del mundo. Y sabiendo que, el reves de la etica del cuidado es la irresponsabilidad, tambien se trata de liberar esta etica de aquello que le impide desarrollarse en la raiz misma de nuestra existencia, en nuestras formas de educar a los ninos, especialmente a los chicos. Se trata luego de liberar el cuidado del mercantilismo, de la mercantilizacion de las emociones que actuan directamente sobre los procesos de subjetivacion y que representan un gran obstaculo para una sociedad de cuidado. Finalmente, gracias a los saberes situados y a las teorias del punto de vista, se trata de liberar el cuidado de la depreciacion a la que le condena una ciencia objetivista (andro y eurocentrica) que desprecia la sensibilidad y los afectos y aplasta las singularidades.

  1. Division del trabajo de cuidado, division del trabajo academico

    Dentro de las ciencias sociales, la entrada a traves del mercado y la division del Trabajo--objetos sociologicos por excelencia--permiten desarrollar conocimientos y analisis sobre el cuidado a partir de investigaciones sobre los oficios del cuidado. Por ejemplo, las relacionadas con las migraciones transnacionales de mujeres para el trabajo domestico y de cuidado a domicilio, o bien sobre la organizacion del trabajo en instituciones o en el hogar en funcion de los tipos de dependencias (viejos, minusvalidos, enfermos) tal cual son delimitadas por las politicas sociales, sobre la economia del cuidado, el desarrollo del sector y la "profesionalizacion" de los "servicios a las personas". Menos frecuentes son los trabajos que integran de manera explicita en sus problematicas los asuntos normativos y politicos abiertas por la etica del cuidado, cuando tiene que ver con la justicia, la ciudadania, las relaciones de poder, las vulnerabilidades, las responsabilidades (Paperman, Laugier, 2011, Paperman, Molinier, 2011). Por ejemplo, la etica de las y los trabajadores del cuidado, en particular para los mas subalternos, por decirlo de algun modo, esta ausente en los resultados de las investigaciones sociologicas en Francia, y cuando mas, mencionada en el registro de los "valores" profesionales.

    De este modo, la division del trabajo academico tiende a separar de manera dicotomica trabajo y etica del cuidado, cuando precisamente la etica del cuidado es indisociable de las practicas que, por su parte, no son inteligibles sin pasar por la explicacion de la atencion, que orienta el gesto o la decision. Esta misma division del trabajo academico que separa los acercamientos descriptivos de los normativos, que separa el sujeto del objeto del conocimiento, segmenta el analisis del cuidado en una miriada de escenarios y especialidades, ocultando la organizacion mas amplia del proceso social del cuidado y la dimension politica de la etica del cuidado. La fragmentacion del cuidado, de acuerdo con las lineas de las fuerzas sociales, se ve reforzado por la fragmentacion de los conocimientos, lo cual agrava doblemente el asunto. Teniendo en cuenta la experta posicion de la sociologia y de la economia en el campo social, esta disociacion etica/trabajo tiene consecuencias muy concretas sobre la organizacion del proceso del cuidado: la etica sigue siendo considerada como un saber intelectual, desconectada de practicas ordinarias, determinada a imponerse desde lo alto a traves de formaciones destinadas a las trabajadores y los trabajadores del cuidado o, en el peor de los casos, gracias a una gestion fundada sobre la sospecha hacia quienes trabajan en el cuidado y buscando disciplinar las "buenas practicas".

    Al constatar las barreras disciplinarias y sociales erigidas en torno al concepto de cuidado, aparece la obligacion de interrogarse sobre las razones de la reticencia que suscita.

    A las clases privilegiadas e intelectuales les molesta representarse o imaginarse una etica del cuidado que emane de practicas de personas subalternas o menos educadas, en tanto que esos grupos sociales se aprovechan de ese trabajo de cuidado y de la atencion movilizada y a su servicio y aprovechan aun mas ya que los imprevistos concretos, no les conciernen. Esta manera colectiva de evitar o de evitarlo, fue teorizada por Joan Tronto y llamada por ella "la irresponsabilidad de los privilegiados". Aun asi, las reticencias o resistencias confrontan la provocacion constituida por el feminismo en el espacio publico frances, un pais donde se considera que "las mujeres lo han logrado todo" y donde no es evidente ni de buen tono recordar que ellas tienen a su cargo--y en diferentes niveles de responsabilidad--lo esencial de las preocupaciones y de las tareas ligadas al cuidado. Pero estas reticencias traducen igualmente el rechazo cuasi automatico que suscita la referencia a una etica que criticaria la posicion universalista, notoriamente en materia de justicia; rechazo constitutivo de una concepcion de la igualdad anclada firmemente en Francia, particularmente en el mundo academico y que...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR