Jurisprudencia civil-Registro de la propiedad

AutorSergio Saavedra Queimadelos
Páginas1059-1086

Page 1059

PRINCIPIO DE LEGITIMACIÓN REGISTRAL: PRESUNCIÓN «IURIS TANTUM» -LA DEMANDA DE DECLARACIÓN DE PROPIEDAD PARA QUE SE REFLEJE EN EL REGISTRO UNA SITUACIÓN DE COTITULARIDAD NO ES CONTRADICTORIA DEL DOMINIO INSCRITO A EFECTOS DEL ARTICULO 38-1º. DE LA LEY HIPOTECARIA.-INDIVISIBILIDAD DE COSA COMÚN: APRECIACIÓN LIBRE DEL JUZGADOR.-AL NO DARSE EL SUPUESTO DEL ARTICULO 278 DE LA COMPILACIÓN CATALANA POR TRATARSE DE EDIFICACIÓN EN SUELO COMÚN ES APLICABLE EL ARTICULO 397 DEL CÓDIGO CIVIL (Sentencia de 27 de febrero de 1979)

Hechos.-A consecuencia de diversas operaciones o relaciones contractuales, don Ramón y doña María F. T. y don Felipe T. M. llegaron a la suscripción y firma de un contrato privado por el cual se estableció entre los hermanos F. T. y don Felipe T. M. una situación o relación jurídica de copropiedad sobre tres solares o parcelas colindantes en los que se había construido una edificación dedicada a industria hotelera y en la que los primeros ostentaban una participación de una sexta parte cada uno (dos sextas partes en total) y el último las cuatro sextas partes restantes, con pacto de indivisión durante diez años. Por razones que no son del caso, don Felipe T. M. había iscrito en el Registro de la Propiedad las parcelas de terreno indicadas a su exclusivo nombre y titularidad y había legalizado también a su nombre el negocio hotelero ante los organismos competentes. Por todo ello doña María y don Ramón F. T. presentaron demanda contra don Felipe T. M. en la que, entre otras cosas, solicitaban: 1) Que se declarase que las fincas, sitas en Castelldefels, Page 1060 de las que aparece ser titular registral el demandado, son propiedad y pertenecen en común y proindiviso en la proporción de cuatro sextas partes al demandado y una sexta parte a cada uno de los actores. 2) Que el hotel edificado sobre las fincas antes mencionadas pertenece igualmente en común y proindiviso a las partes litigantes en las mismas proporciones antes expresadas. 3) Que el demandado viene obligado a otorgar las escrituras públicas precisas para que tal reconocimiento de derechos dominicales pueda tener acceso al Registro de la Propiedad. Y 4) Que se disponga la enajenación de las fincas en pública subasta, con admisión de licitadores extraños, y el precio obtenido se distribuya entre demandado y actores en la misma proporción en que son dueños, por no desear éstos continuar en la indivisión al haber trascurrido más de los diez años y ser la cosa esecialmente indivisible.

La parte demandada se opone, y evacuados los trámites de réplica y dúplica, el Juez de Primera Instancia número tres de Barcelona dictó sentencia estimando la demanda, siendo esta sentencia confirmada por la Sala Seguda de lo Civil de la Audiencia Territorial de Barcelona.

El demandado interpone recurso de Casación al amparo del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, por considerar que la sentencia infringe los artículos 38-2.º de la Ley Hipotecaria, 38-1.º de la misma Ley en relación con el 348 del Código Civil, los artículos 401 y 404 del mismo Código Civil, así como el artículo 278 de la Compilación del Derecho Civil Especial de Cataluña.

Doctrina de la sentencia.-El Tribunal Supremo, siendo ponente el Magistrado don Carlos de la Vega Benayas, declaró no haber lugar al recurso, destacando, entre otros, los siguientes argumentos:

1) Que la sentencia no viola el artículo 38-2.º de la Ley Hipotecaria, que obliga, al ejercitarse una acción contradictoria del dominio, a entablar, antes o a la vez, demanda de cancelación de la inscripción correspondiente, en primer lugar porque al ejercitarse la acción divisoria y solicitarse la inscripción de la copropiedad en el Registro es evidente que, de hecho, ha sido realmente interpuesta la demanda de rectificación registral; y, en segundo lugar, porque los actores no ejercitan una propia y auténtica acción reivindicatoría, sino una declarativa previa de participación en una propiedad indivisa dirigida a obtener el reconocimiento de su parte alícuota y consecuentemente no costituye un ataque o contradicción a la inscripción registral, y sí, en cambio, una voluntad dirigida a completar una titularidad, para adaptarla a la realidad extraregistral, y, por tanto, en ejecución de sentencia no se va a cancelar, ni va a perder vigencia la inscripción, sino a completarse con la constancia de la participación interesada. Criterio éste que ya fue expuesto por las sentencias de 6 de abril de 1962 y 22 de septiembre de 1965.

2) Tampoco se vulnera el artículo 38-1.° de la Ley Hipotecaria, que consagra el principio de legitimación registral, porque dicho artículo sienta una presunción sólo iuris tantum que puede ser desvirtuada por prueba en contrario, cosa que el demandante ha conseguido al demostrar la disconformidad del título inscrito con sus obligados antecedentes jurídicos y de hecho.

3) No se infringen tampoco los artículos 401 y 404 del Código Civil, porque, si bien el terreno en sí pudiera ser divisible, no lo es el conjunto Page 1061 unitario que se integra con la edificación y el hotel, según apreciación que da por implícitamente sentada y admitida la sentencia de instancia, apreciación de indivisibilidad que corresponde al libre y correcto criterio de la Sala, según ha quedado expuesto en las sentencias de 18 de junio de 1904, 17 de marzo de 1921, 25 de noviembre de 1932, 8 de marzo de 1963, 21 de noviembre de 1963, 18 de febrero de 1965 y 11 de junio de 1976, entre otras.

4) Finalmente, tampoco se infringe, por no aplicarse, el artículo 278 de la...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR