El formalismo en el Derecho inmobiliario debe ser constitutivo o «ad-substantiam»

AutorManuel Villares Picó
CargoRegistrador de la Propiedad.
Páginas470-755

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El Derecho, al regular las manifestaciones de la actividad del hombre, debe tener en cuenta que hay actividades que, por sí o por el objeto en que recaen, exigen, para evitar vaguedad o inseguridad jurídicas, formas prefijadas obligatorias cuyo incumplimiento cause la nulidad o inexistencia, la ineficacia, de los actos o manifestaciones

Asi lo vemos en la regulación de los actos de última voluntad, que forzosamente habrán de revestir, so pena de nulidad absoluta, alguna de las varias formas prefijadas para los testamentos.

Vemos que este formalismo de las sucesiones mortis causa se cumple sin que se resienta la libertad ni se añore la soltura de manifestar de cualquier manera la voluntad para después de la muerte.

En el Derecho inmobiliario las manifestaciones de la voluntad deben constatarse con formas prefijadas obligatorias, por racaer sobre inmuebles que son trozos del territorio nacional, que perduran a través de los siglos, y por tanto, es de interés general la continuidad d« sus respectivos historiales, que anuden el presente con el pasado y den seguridad firme para vincular el futuro.

Respecto de los bienes muebles no interesa tanto su historial jurídico, porque no es larga su duración y, por tanto, no sería práctico exigir formas prefijadas en su tráfico, y por esto, en el Derecho mercantil hay más libertad de formas.

La continuidad del historial jurídico de los inmuebles sólo la vigencia de formas solemnes prefijadas puede asegurarla. Dice Ihering que "todo pueblo que ha sabido practicar el verdadero culto de la libertad ha sentido instintivamente el valor de la forma y ha comprendido que en sus formas poseía, no algo puramente exterior, sino et palladium de su libertad". Nosotros decimos que libertad, a estePage 741 respecto, quiere decir seguridad. Nadie es tan libre como cuando va seguro de que no ha de pasarle nada.

Dice el rector de la Universidad do Compostela, Dr. Legaz: "al fin y al cabo, donde existe una forma prefijada1 ;\ arbitrio no tiene nada que hacer Sin formas previas la libertad tiende a la licencia, con ellas se ordena y disciplina y. por tanto, se fortalece".

"Cuando el formalismo tiene un punto de arranque sólido en el modo de ser de un pueblo, su subsistencia puede significar algo así como el imperio de la razón histórica frente al de un intelecto abstracto y disolvente de las realidades vitales " Quiere decir el Dr. Legaz que el formalismo representa una garantía de la libertad, y así. decía Ihenng que "en Roma el período de floración de la libertad romana marca también el imperio del más inexorable rigor en la forma y que, al decaer el imperio, va desapareciendo la libertad, y las formas y las fórmulas del viejo Derecho siguen la misma suerte Aquel formalismo del Derecho romano tenía arraigo en la sociedad, que no lo realizaba como una traba enojosa, sino que lo vivía como forma autentica de su existencia".

Es preciso distinguir dos clases de formalismos: 1 ". un formalismo como sistema que implique un materialismo jurídico estrecho, que ahogue ci tráfico en la malla de un ritualismo muchas veces innecesario por razón de la materia, un formalismo, pues, vacío de vitalidad, una actitud o fachada de escepticismo ante valores sustanciales; 2.°, un formalismo que somete a formas prefijadas ciertas, manifestaciones de la actividad humana que. por su naturaleza o por el objeto a que se refieren, requieren una constatación autenticada que determine su existencia. forma dat esse rei y. como dice Ihering. "la forma es el contenido, desde el punto de vista de su visibilidad. La forma supone siempre el contenido, y viceversa. No existe voluntad jurídica si no se le puede reconocer, y no se le puede reconocer si no se manifiesta de alguna forma de las prefijadas. Una voluntad sin forma será cual cuchillo sin hoja ni mango".

El formalismo en este sentido es una actitud sana y fecunda que tiene en cuenta la fragilidad de las realidades social vital es el Derecho reforzando la seguridad jurídica en las relaciones, cuya continuidad histórica es útil trascienda a la comunidad, segundad que no se consigue con el desenfreno, sino con la disciplina que el Derecho impone por medio de las formas establecidas, que produce una educación juríPage 742dica del pueblo y desarrolla en los hombres el sentido de la responsabilidad de sus actos y evita la frivolidad con que se contraen vínculos u obligaciones cuyo alcance es muchas veces dudoso y da lugar a la contienda judicial.

Las ventajas de este formalismo superan en mucho a sus inconvenientes. La forma autenticada tiene, por de pronto, una ventaja de carácter, general manifiesta claramente el carácter jurídico de los hechos, pudiendo decirse "que la forma es para los actos jurídicos lo que el cuño para la moneda, y así como el cuño excusa la comprobación en cada caso del título y peso de la moneda, es decir, de. su valor, así también la forma autenticada de los actos ahorra al Juez enojosas investigaciones sobre la voluntad de las partes en cada caso".

La libertad no sufre con el formalismo en el segundo sentido, porque la libertad, en su buen sentido, es. más que la desvinculación, la espontaneidad radical de una vida disciplinada por determinadas formas. La libertad del individuo no consiste en hacer lo que le dé la gana y como le venga en gana, sino en determinarse o no a obrar, pero a obrar como esté establecido por la Ley yo puedo determinarme o no a hacer testamento: poro, de hacerlo, he de valerme forzosamente de alguna de las formas prefijadas y seguirla con rigor. Yo puedo determinarme o no a comprar una finca: pero, si me decido, debo registrar mi compra, bajo nulidad, para que todos y cada uno sepan quién es el titular del dominio de un trozo de suelo nacional y, además, para que yo tenga la completa segundad de que el Derecho sólo a mi m; reconoce como dueño. En estos actos he obrado con libertad, es decir, espontáneamente, disciplinado y con firme seguridad. La paloma vuela libremente, ¿verdad?: .sí. pero sólo puede volar mediante la resistencia que le ofrece el aire, sin esta resistencia, sin estas limitaciones del aire. ir. paloma se hundiría en el vacío, como se hunde el hombre sin someterse a formas, entregado a una libertad de tipo renacentista o liberal. Es decir, cuando vive en un régimen en que predomina el sentido espiritualista o de formas libres de los actos, como el sentido espiritualista de nuestro Ordenamiento de Alcalá, cuyos resultados en el Derecho inmobiliario veremos luego, y como el sentido espiritualista del Código de Napoleón y de los Códigos de los países que se dejaron influir por aquélPage 743

El renacimiento contribuyó al sistema espiritualista

El Renacimiento exaltó el valor del individuo, la acción del individuo; endiosó la razón del individuo, creía en la inmensidad de las posibilidades del individuo. Le parecía que el individuo era capaz de alcanzarlo todo por sí solo, podía llegar a conocerlo todo hasta el misterio. Este endiosamiento de la razón del individuo ha conducido a la crítica de todo lo existente a poner en tela de juicio todos los valores Vino el libre examen y con la crítica surgió la duda y con ella el escepticismo. Devino el ambiente liberal y la época de Rousseau en lo político, y de Adam Smith en lo económico. Se seguía pregonando el concepto que del individuo tenía el Renacimiento y se proclamaba: "el individuo es libre y no debe estar sometido a formas; él lo puede todo". Y surge el laisser taire, laisser passer...

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