Fiscalidad de no residentes e inversión extranjera en España

AutorPlanificación Jurídica

INTRODUCCIÓN

Cuando alguien se plantea invertir en otro país uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta son las consecuencias fiscales que se pueden derivar de esa inversión. Por ello, mediante el presente estudio hemos pretendido dar una visión global de la fiscalidad que debe de tener en cuenta todos aquellos inversores que mediante diferentes formas jurídicas pretendan invertir en España. Así, al inversor le interesará saber como van a ser gravados sus beneficios, que obligaciones formales deberá afrontar, etc.

Uno de los primeros aspectos a tener presente es la residencia fiscal del inversor ya que la forma en que una persona física o una entidad debe tributar en España se determina en función de si la misma es o no residente en este país.

  1. LA RESIDENCIA FISCAL EN ESPAÑA

    2.1. La residencia de las personas físicas

    Una persona física tiene su residencia habitual en España cuando cumple alguna de las siguientes circunstancias:

    - Que permanezca en España más de 183 días durante el año natural. Para determinar este período de permanencia se computan sus ausencias esporádicas, salvo que acredite su residencia fiscal en otro país. En el supuesto de países o territorios calificados como paraíso fiscal, la Administración tributaria puede exigir que pruebe la permanencia en dicho paraíso fiscal durante 183 días en el año natural. No se computarán las estancias temporales en España que sean consecuencia de las obligaciones contraídas en acuerdos de colaboración cultural o humanitaria, a título gratuito, con las Administraciones públicas españolas.

    - Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta.

    - Asimismo, se presume, salvo prueba en contrario, que un contribuyente tiene su residencia habitual en España cuando, de acuerdo con los criterios anteriores, residan habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que de él dependan.

    La residencia fiscal se acredita mediante certificado expedido por la Autoridad Fiscal competente del país de que se trate. El plazo de validez de dichos certificados se extiende a un año.

    En caso de ser considerado residente a este contribuyente le será de aplicación el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), regulado en el Real Decreto Legislativo 3/2004, de 5 de marzo, y que se constituye como un tributo directo, de naturaleza personal y progresiva, que grava la renta o capacidad económica del contribuyente y es exigible en todo el territorio español, sin perjuicio de los convenios económicos con el País Vasco y Navarra. Decir, igualmente, que el objeto del impuesto esta constituido por la totalidad de la renta del contribuyente, esto es, la totalidad de los rendimientos, ganancias y perdidas patrimoniales, así como las imputaciones de renta que se establecen por Ley.

    Debe destacarse que no pierde la condición de contribuyente por el IRPF la persona que traslada su residencia habitual a un paraíso fiscal, durante el año de traslado y los cuatro siguientes.

    El empresario individual se encuentra sujeto a este impuesto y debe tributar en función de los ingresos que obtenga a través de su empresa. El tipo impositivo de este impuesto es progresivo y varia del 15% al 45%, de acuerdo con los ingresos obtenidos en el ejercicio.

    2.2. La residencia de las personas jurídicas o sociedades

    Una entidad se considerará residente en España cuando cumpla cualquiera de los siguientes criterios:

    - Que se hubiese constituido conforme a la Ley española.

    - Que tenga su domicilio social en territorio español.

    - Que tenga su sede de dirección efectiva en territorio español. Se entenderá que una entidad tiene su sede de dirección efectiva en territorio español cuando en él radique la dirección y control del conjunto de sus actividades.

    Una persona jurídica acreditará su residencia fiscal en un determinado país mediante certificado emitido por la Autoridad Fiscal. El plazo de validez de dichos certificados se extiende a un año.

    Cuando la sociedad o entidad sea considerada como residente estará sujeta al Impuesto sobre Sociedades (IS), Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, y que grava la renta de las sociedades y demás entidades jurídicas calificadas como sujeto pasivo por las leyes, siendo exigible en todo territorio nacional sin perjuicio de los convenios históricos en vigor del País Vasco y Navarra.

    El tipo general de gravamen es de 35% y su base imponible, en el régimen de estimación directa, se calcula corrigiendo el resultado contable de la sociedad.

    Cuando al aplicar las normas internas de España y de otro Estado, una persona es residente en ambos Estados, se deberá acudir al Convenio suscrito por aquéllos, si existe. En estos convenios se establecen normas para evitar que, a efectos fiscales, una persona pueda ser considerada residente en los dos Estados. Por lo general, según dichas normas será residente:

  2. Del Estado donde tenga una vivienda permanente. Si tuviera una vivienda permanente en ambos Estados, será residente de aquél con el que tenga relaciones personales y económicas más estrechas.

  3. Si así no pudiera determinarse, será residente del Estado donde viva habitualmente.

  4. Si vive habitualmente en ambos o en ninguno, será residente del Estado del que sea nacional.

  5. Si es nacional de ambos o de ninguno, las autoridades competentes resolverán el caso de común acuerdo.

  6. RENTAS OBTENIDAS MEDIANTE ESTABLECIMIENTO PERMANENTE

    La tributación de los no residentes en España varía notablemente en función de la existencia o no de un Establecimiento Permanente (EP) en territorio español, por lo que su concepto tiene especial trascendencia. Así, se considera que una persona física o entidad opera mediante EP cuando disponga en territorio español de:

    - Sedes de dirección

    - Sucursales

    - Oficinas

    - Fábricas

    - Talleres

    - Almacenes, tiendas u otros establecimientos

    - Las minas

    - Los pozos de petróleo o gas

    - Las canteras

    - Las explotaciones agrícolas, forestales, pecuarias o cualquier otro lugar de exploración o de extracción de recursos naturales

    - Las obras de construcción, instalación o montaje cuya duración exceda de seis meses

    3.1. Base imponible, tipo de gravamen, deducciones, período impositivo, devengo e imposición complementaria

    Los no residentes que obtengan rentas mediante EP en España tributarán por la totalidad de la renta imputable a dicho establecimiento, cualquiera que sea el lugar de su obtención y su base imponible del EP se determinará de acuerdo con las disposiciones del régimen general de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, siendo aplicable el régimen de compensación de bases imponibles negativas (quince años), con algunas especialidades:

    El tipo de gravamen, con carácter general será el 35%, mientras que para la Actividad de investigación y explotación de hidrocarburos 40%

    Respecto de las deducciones, los EP podrán aplicar a su cuota íntegra, en las mismas condiciones que los contribuyentes por el Impuesto sobre Sociedades (IS), las siguientes deducciones y bonificaciones:

    - Deducción para evitar la doble imposición interna.

    - Bonificación de las rentas obtenidas en Ceuta y Melilla.

    - Bonificación por rentas derivadas de la actividad exportadora de producciones cinematográficas y de libros.

    - Deducción por la realización de actividades de investigación y desarrollo y de innovación tecnológica.

    - Deducción por gastos de formación profesional.

    - Deducción por creación de empleo para trabajadores minusválidos.

    - Deducción por reinversión de beneficios.

    - Deducción para evitar la doble imposición interna.

    - Bonificación de las rentas obtenidas en Ceuta y Melilla.

    - Bonificación por rentas derivadas de la actividad exportadora de producciones cinematográficas y de libros.

    - Deducción por la realización de actividades de investigación y desarrollo y de innovación tecnológica.

    - Deducción por actividades de empresas exportadoras.

    - Deducción por actuaciones para la protección y difusión del Patrimonio Histórico Español y de las ciudades, conjuntos y bienes declarados Patrimonio Mundial, así como por inversiones en producciones cinematográficas y en edición de libros.

    El período impositivo coincide con el ejercicio económico que declare, sin que pueda exceder de doce meses. El impuesto se devenga el último día del período impositivo. Los EP están obligados al cumplimiento de las mismas obligaciones de índole contable, registral o formal que son exigibles a las entidades residentes.

    Es importante destacar una imposición complementaria que consiste en que cuando los EP de entidades no residentes transfieran rentas al extranjero, les será exigible una imposición complementaria del 15% sobre las cuantías transferidas. No obstante, este gravamen no será aplicable a aquellos EP cuya casa central tenga su residencia fiscal en otro Estado de la UE ni, a condición de reciprocidad, a los residentes en Estados con los que España tenga suscrito Convenios para evitar la doble imposición que no establezca expresamente otra cosa. El gravamen complementario debe declararse en el modelo 210 y en el plazo de un mes desde la fecha de la transferencia de las rentas al extranjero.

    3.2. Retenciones, ingresos a cuenta y pagos fraccionados

    Los EP están sometidos al mismo régimen de retenciones que las entidades sujetas al IS por las rentas que perciban. Asimismo, los EP están obligados a efectuar pagos fraccionados a cuenta del impuesto en los mismos términos que las entidades sujetas al IS, es decir, los 20 primeros días naturales de los meses de abril, octubre y diciembre y mediante el Modelo 202. Cuando no deba efectuarse ingreso alguno en concepto de pago fraccionado, no será obligatoria la presentación del modelo 202.

    3.3. Declaración

    Los EP deberán presentar declaración por el Impuesto en los mismos modelos y en los mismos plazos que las entidades residentes sujetas al Impuesto sobre Sociedades, es decir, los 25 días naturales siguientes a los seis...

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