Eurofi 2000 detecta una necesidad urgente de armonización: la Europa bancaria y financiera después del euro

La adopción del mercado único en 1992 y la introducción del euro en 1999 han abierto la perspectiva de la próxima realización de un espacio bancario y financiero europeo homogéneo. Este objetivo responde a la expectativa creciente y legítima de los actores de la Unión Europea (empresas, intermediarios financieros, inversores, consumidores...), de disponer de un mercado de servicios financieros a la altura del poder económico de la Unión.

Todavía no es un mercado doméstico

Esta ambición, compartida por los socios externos de Europa, sigue siendo sólo un proyecto. Efectivamente, subsisten numerosos obstáculos para la emergencia de un mercado europeo integrado de capitales y de servicios financieros. La asociación Eurofi 2000, creada en la primavera pasada bajo la égida de la Comisión Europea, desea contribuir a hacer progresar la eficacia y la coherencia de la Europa bancaria y financiera, completamente indispensable para la unificación monetaria. Un importante trabajo de reflexión ha sido llevado a cabo durante seis meses por doscientos profesionales para identificar soluciones prácticas para hacer avanzar la convergencia jurídica, fiscal y técnica.

Europa, potencia económica mundial, debe disponer rápidamente de un gran mercado unificado para movilizar los capitales necesarios para sus inversiones y aumentar así la productividad, el crecimiento y el empleo. Este es un elemento esencial para asegurar la competitividad de la zona euro y la estabilidad de su moneda. El contexto actual (coyuntura favorable, mejora de las cuentas públicas, periodo precedente a la introducción del euro fiduciario...) se presta a emprender una nueva etapa decisiva. La mayoría de las actividades bancarias y financieras no ofrece todavía, a nivel europeo, facilidades equivalentes a las de un mercado doméstico. Su integración sigue por debajo de la de la economía real y sus necesidades. Si esta situación persiste, podría afectar a la competitividad de la zona euro.

Disparidades reglamentarias y fiscales

En el ámbito de los mercados de capitales, subsisten numerosos obstáculos y limitaciones que constituyen auténticos handicaps para emisores e inversores. El ahorro europeo sigue todavía fragmentado entre los mercados nacionales y dominado por sus particularidades (productos, normas de gestión, fiscalidad...). La interoperatividad europea de los principales instrumentos (gestión colectiva, fondos de pensiones, seguros de vida, ahorro salarial...) sigue siendo muy...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR