Los derivados de crédito, entre el entusiasmo de los bancos y la reticencia de las empresas

Los bancos invierten mucho en la contratación de personas brillantes que puedan, con sus ideas, ayudar a las empresas a solucionar sus problemas. A veces, la artificiosidad para resolver las dificultades abruma a los observadores del mundo empresarial. Un mes puede ser muy interesante eliminar todos los ?asuntos sucios? de una compañía y luego apilar todas deudas. Al siguiente, lo ideal puede ser trasladar la compañía a Bahamas, despedir al personal y olvidarse de los problemas.

Aunque parezca algo exagerado, sí es cierto que las ideas fluyen entre los analistas de los bancos y que, con ellas, aparecen nuevos e ingeniosos modos de incrementar sus facturas. En los últimos años, muchos departamentos de análisis de los bancos han proclamado a todos los que querían escucharles que la solución estaba en las fórmulas crediticias. Específicamente, que las empresas tienen mucho que ganar y poco que perder al participar en este mercado. Por su parte, las empresas se muestran cautas, vacilantes y, en muchos casos, totalmente en contra. ¿Es correcto que se muestren así ante los últimos planteamientos de los bancos? ¿O realmente existen oportunidades reales para que las empresas se beneficien de los créditos?

Situación de partida

Un derivado de crédito implica el mismo riesgo (el riesgo de que pueda haber una pérdida si la otra parte no cumple con sus obligaciones financieras en el tiempo establecido) que puede suponer una transferencia para un vendedor. Un uso obvio de los derivados de crédito debe hacerse con cuentas que se puedan cobrar. Por ejemplo, un cliente puede tener una deuda de 50 millones de euros con una compañía, ¿pero qué pasa si el cliente entra en bancarrota? Si la empresa ha contratado un derivado de crédito el riesgo contra un contratiempo financiero se reduce. Se puede pagar una prima por la protección del vendedor, en fianzas o préstamos en el futuro, lo que ofrece cierta garantía al dinero que se debe a la compañía. Una vez que se ha hecho el crédito, ante un posible impago, el seguro se hará cargo.

Estos instrumentos irrumpieron en el mercado a mediados de los años 90 y fue una de las fórmulas de riesgo que ofrecieron las entidades financieras. La crisis económica asiática y la deuda rusa, que se aceleró a finales de los 90, sirvieron para que las compañías fuesen adoptando esta fórmula. Otros mercados alternativos usados por las compañías, con notable liquidez y tasas de interés, han visto un crecimiento masivo. La tasa de protección de interés está ahora sobre los 120 trillones de dólares. Las proposiciones de crédito están esperando el compromiso de compañías que podrían ayudar a su mercado a conseguir una trayectoria igual de vertiginosa.

Expectativas a medio plazo

Para los entusiastas de los derivados de crédito, las más recientes estadísticas son las que ha hecho la British Bankers Association (BBA), que sugieren que el mercado de los derivados de crédito puede alcanzar los 4,8 trillones de dólares en 2004. De manera significativa, se

estima que las compañías representarán alrededor del 7% del total, ya que ahora están por encima del 4 o 5%, mientras que las entidades financieras y las compañías de seguros constituyen el resto.

El GFI Group, por ejemplo, un grupo independiente de agentes, es una de las firmas más optimistas sobre este mercado. ?El mercado de los derivados de crédito está en su mayor fase de crecimiento?, explica Matt Woodhams, su director de Productos. ?Primero optaron por ellos los innovadores y los primeros clientes, invariablemente los bancos. La actividad comenzó en el mercado interbancario y después comenzaron a moverse en el mercado de las compañías. Con las empresas estamos en la fase más temprana de adopción?.

Garantías para las empresas

Por su parte, Kanchan Jain, director de derivados de crédito de Barclays Capital, añade que ?ha habido un incremento general en el uso de los derivados de crédito por parte de las compañías. El mercado se ha incrementado a lo ancho y a lo largo, en productos desde los tiempos en que los derivados de...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR