Derecho al trabajo

AutorJavier Fuertes (Magistrado)

La Constitución impone al legislador la obligación de tutelar el derecho al trabajo y, por extensión, los derechos de los trabajadores (Sentencias del Tribunal Constitucional 4/1988, de 21 de enero [j 1], F. 4 y 20/1994, de 27 de enero [j 2], F. 2)

Contenido
  • 1 Marco normativo del derecho al trabajo
  • 2 Naturaleza y alcance del derecho al trabajo
    • 2.1 ¿En qué consiste el derecho al trabajo?
    • 2.2 Contenido: aspectos individual y colectivo
  • 3 Titulares del derecho al trabajo
  • 4 Ver también
  • 5 Recursos adicionales
    • 5.1 En doctrina
  • 6 Legislación básica
  • 7 Legislación citada
  • 8 Jurisprudencia citada
Marco normativo del derecho al trabajo

El artículo 35 de la Constitución Española (CE) reconoce el derecho al trabajo en los siguientes términos:

1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.

2. La ley regulará un estatuto de los trabajadores .

El Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales ( CEDH ) no reconoce el derecho al trabajo, si bien en el artículo 4 establece la prohibición de la esclavitud y del trabajo forzado en los siguientes términos:

1. Nadie podrá ser sometido a esclavitud o servidumbre.

2. Nadie podrá ser constreñido a realizar un trabajo forzado u obligatorio.

3. No se considera como «trabajo forzado u obligatorio» en el sentido del presente artículo:

a) Todo trabajo exigido normalmente a una persona privada de libertad en las condiciones previstas por el artículo 5 del presente Convenio , o durante su libertad condicional;

b) Todo servicio de carácter militar o, en el caso de objetores de conciencia en los países en que la objeción de conciencia sea reconocida como legítima, cualquier otro servicio sustitutivo del servicio militar obligatorio;

c) Todo servicio exigido cuando alguna emergencia o calamidad amenacen la vida o el bienestar de la comunidad;

d) Todo trabajo o servicio que forme parte de las obligaciones cívicas normales.

La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea establece en el artículo 15 , en relación a libertad profesional y derecho a trabajar, que:

1. Toda persona tiene derecho a trabajar y a ejercer una profesión libremente elegida o aceptada.

2. Todo ciudadano de la Unión tiene la libertad de buscar un empleo, de trabajar, de establecerse o de prestar servicios en cualquier Estado miembro.

3. Los nacionales de terceros países que están autorizados a trabajar en el territorio de los Estados miembros tienen derecho a unas condiciones laborales equivalentes a aquellas que disfrutan los ciudadanos de la Unión.

Y, además, contiene otras referencias al trabajo como son:

- Prohibición de la esclavitud y del trabajo forzado ( artículo 5 )

- Igualdad de hombre y mujeres en materia de empleo, trabajo y retribución ( artículo 23 )

- Condiciones de trabajo justas y equitativas ( artículo 31 )

- Prohibición del trabajo infantil y protección de los jóvenes en el trabajo ( artículo 32 )

La regulación a la que se refiere el artículo 35.2 CE se corresponde con el Estatuto de los Trabajadores (aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre ) que, como señala su propio artículo 1.1 «será de aplicación a los trabajadores que voluntariamente presten sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada empleador o empresario».

Naturaleza y alcance del derecho al trabajo ¿En qué consiste el derecho al trabajo?

El derecho al trabajo al que se refiere el artículo 35 de la Constitución no forma parte de los derechos fundamentales susceptibles de amparo constitucional (Sentencia del Tribunal Constitucional 131/1989, de 19 de julio [j 3], F. 6).

El Tribunal Constitucional ha establecido que se trata de un derecho tuitivo que impone al legislador la obligación de tutelar el derecho al trabajo y por extensión, los derechos de los trabajadores, pero no le impide, naturalmente, tomar en cuenta al establecer esta protección otros derechos e intereses, especialmente aquéllos que la Constitución también protege, como es el derecho de los consumidores (en este caso, los asegurados) (Sentencias del Tribunal Constitucional 4/1988, de 21 de enero [j 4], F. 4 y 20/1994, de 27 de enero [j 5], F. 2).

Contenido: aspectos individual y colectivo

El derecho constitucionalmente garantizado en el artículo 35.1 de la Constitución no es el derecho a desarrollar cualquier actividad, sino el de elegir libremente profesión u oficio (Sentencias del Tribunal Constitucional 83/1984, de 24 de julio [j 6], F. 3, y 109/2003, de 5 de junio [j 7], F. 13).

En cuanto a que dichas causas de caducidad puedan conculcar el art. 35.1 CE , debemos partir de que el derecho al trabajo no se agota en la libertad de trabajar sino que se concreta en el derecho a un puesto de trabajo si se cumplen los requisitos necesarios de capacitación (STC 22/1981, de 2 de julio [j 8], F. 8). Pero, a la vez, hemos afirmado que no existe «un contenido esencial constitucionalmente garantizado de cada profesión, oficio o actividad empresarial concreta», y, de otra, que «el derecho constitucionalmente garantizado en el art. 35.1 CE no es el derecho a desarrollar cualquier actividad, sino el de elegir libremente profesión y oficio» (STC 83/1984, de 24 de julio [j 9], F. 3) (Sentencia del Tribunal Constitucional 109/2003, de 5 de junio [j 10], F. 13)

Tal y como ha establecido el Tribunal Constitucional «el derecho al trabajo no se agota en la libertad de trabajar» (Sentencias del Tribunal Constitucional 22/1981, de 2 de julio [j 11]. F. 8, y 8/2015, de 22 de enero [j 12], F. 7). En esas mismas sentencias se señala que, como tal, presenta un doble aspecto: individual y colectivo, ambos reconocidos en los artículos 35.1 y 40.1 de nuestra Constitución , respectivamente.

- En su aspecto individual, se concreta en el igual derecho de todos a un determinado puesto de trabajo si se cumplen los requisitos necesarios de capacitación y en el derecho a la continuidad o estabilidad en el empleo, es decir, a no ser despedidos si no existe una justa causa.

El derecho al trabajo ( art. 35.1 CE ) no se agota en la libertad de trabajar, sino que en su vertiente individual, se concreta, entre otras cosas, «en el derecho a la continuidad o estabilidad en el empleo, es decir, en el derecho a no ser despedido sin justa causa» (STC 192/2003, de 27 de octubre, FJ...

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