De la declaración de concurso

AutorYvonne Pavia Lalauze
Cargo del AutorAbogado y Administración Concursal

La declaración del concurso de forma general depende, de la concurrencia de tres presupuestos: objetivo, subjetivo y formal, en el caso del concurso consecutivo existe un antecedente común que es el acuerdo extrajudicial de pagos .

Contenido
  • 1 De la declaración de concurso
    • 1.1 De los presupuestos necesarios para la declaración de concurso
      • 1.1.1 Presupuesto objetivo
      • 1.1.2 Situación de insolvencia
      • 1.1.3 Presupuesto subjetivo: La capacidad concursal general
      • 1.1.4 Pluralidad de acreedores
    • 1.2 Presupuesto formal
  • 2 Ver también
  • 3 Recursos adicionales
    • 3.1 En doctrina
    • 3.2 En dosieres legislativos
    • 3.3 En webinars
  • 4 Legislación básica
  • 5 Legislación citada
  • 6 Jurisprudencia citada
De la declaración de concurso

La declaración del concurso de forma general depende, de la concurrencia de tres presupuestos: objetivo, subjetivo y formal.

En caso de que la solicitud sea presentada por parte del deudor, si se cumplen los tres presupuestos anteriormente mencionados, se admitirá como concurso voluntario.

En los demás casos, a excepción de la solicitud presentada por el mediador concursal ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo extrajudicial de pagos, el concurso será necesario.

El artículo 29 del TRLC , que hace la diferenciación entre concurso voluntario y necesario, establece que también se considerará concurso necesario cuando, en los tres meses anteriores a la fecha de la solicitud del deudor, se hubiera presentado y admitido a trámite otra solicitud por cualquier legitimado, aunque este hubiera desistido, no hubiera comparecido en la vista o no se hubiese ratificado en la solicitud.

De los presupuestos necesarios para la declaración de concurso Presupuesto objetivo

El elemento objetivo establece los hechos que desencadenan la declaración del concurso: la situación de insolvencia.

Situación de insolvencia

Una vez examinada la demanda, el juez examinará la concurrencia de la insolvencia en el deudor.

La insolvencia se define como el estado en el que se encuentra el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles. La clase o naturaleza de las obligaciones que no se pueden cumplir es indiferente, ya sean contractuales, cuasicontractuales, extracontractuales o de origen legal.

No debe confundirse el concepto de insolvencia concursal con la causa legal de disolución mercantil. En este sentido, se considera muy ilustrativa la Sentencia de la Sala Primera del Tribunal Supremo de 122/2014, de 1 de abril [j 1], que aclara estos conceptos:

“No puede confundirse la situación de insolvencia que define el artículo 2.2 de la Ley Concursal cuando afirma que «se encuentra en estado de insolvencia el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles», con la situación de pérdidas agravadas, incluso de fondos propios negativos, que determinan el deber de los administradores de realizar las actuaciones que las leyes societarias les imponen encaminadas a la disolución de la sociedad y, que, en caso de incumplimiento de tales deberes, dan lugar por esa sola razón a su responsabilidad con arreglo a la legislación societaria. En la Ley Concursal la insolvencia no se identifica con el desbalance o las pérdidas agravadas. Cabe que el patrimonio contable sea inferior a la mitad del capital social, incluso que el activo sea inferior al pasivo y, sin embargo, el deudor pueda cumplir regularmente con sus obligaciones, pues obtenga financiación. Y, al contrario, el activo puede ser superior al pasivo pero que la deudora carezca de liquidez (por ejemplo, por ser el activo ser liquidable a muy largo plazo y no obtener financiación) lo que determinaría la imposibilidad de cumplimiento regular de las obligaciones en un determinado momento y, consecuentemente, la insolvencia actual.Por consiguiente, aunque con frecuencia se solapen, insolvencia y desbalance patrimonial no son equivalentes, y lo determinante para apreciar si ha concurrido el supuesto de hecho del art. 165.1 de la Ley Concursal es la insolvencia, no el desbalance o la concurrencia de la causa legal de disolución por pérdidas agravadas”.

De acuerdo con el concepto de insolvencia concursal, si el deudor puede cumplir tardíamente las obligaciones exigibles, pero no puede cumplirlas en plazo, se entiende que hay insolvencia. Cuestión distinta es que la falta transitoria de liquidez no es característica de la insolvencia.

En definitiva, hay que distinguir entre momentos transitorios de iliquidez y estados permanentes de iliquidez. El TRLC no contiene un límite temporal para distinguir los supuestos de falta transitoria de liquidez y el auténtico estado de insolvencia. Como posible criterio orientador y de manera prudente, hay que señalar el plazo de tres meses al que hace referencia el artículo 2.4 del TRLC .

Debe tenerse en cuenta que un retraso continuado como generador de un supuesto de insolvencia tiene importancia a la hora de determinar el momento en el cual el deudor conocía o debía conocer el estado de insolvencia a los efectos de comprobar si ha cumplido en plazo el deber legal de la solicitud de concurso .

Las circunstancias por las que se presume que el deudor ha conocido su estado de insolvencia vienen enumeradas en el artículo 2.4 del TRLC :

  • Declaración judicial o administrativa, con carácter firme y previo, de insolvencia del deudor.
  • Título por el cual se haya despachado mandamiento de ejecución o apremio sin que del embargo hubieran resultado bienes libres suficientes para el pago.
  • Embargos por ejecuciones en curso que afecten de una manera general al patrimonio del deudor.
  • Sobreseimiento generalizado en el pago corriente de las obligaciones del deudor. Respecto a esta circunstancia matizar que Ha de ser de carácter general, por ello existe sobreseimiento general aun cuando el deudor esté pagando algunas obligaciones poco significativas. En ningún caso un único pago puede constituir sobreseimiento general
  • Sobreseimiento generalizado en el pago de las obligaciones tributarias, cuotas de la seguridad social, demás conceptos de recaudación conjunta, salarios e indemnizaciones a los trabajadores durante los tres meses anteriores a la solicitud de concurso. Respecto a esta circunstancia matizar que si se ha solicitado un aplazamiento mientras no se deniega por la administración se considera que la deuda no es exigible.
  • Alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de sus bienes por el deudor. Respecto a esta circunstancia matizar que el término alzamiento, supone la desaparición u ocultación de una parte significativa del patrimonio del deudor con la finalidad de poner trabas a las acciones de los acreedores. La doctrina y la...

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