Suspensión de los contratos de trabajo

AutorCarlos Marín Lama - Javier Sánchez Icart - Andrés Pérez Subirana - Daniel Miró i Morros - Fernando Méndez Diestro
Cargo del AutorAbogado. Profesor asociado de la Universidad de Barcelona - Magistrado Juez de lo Social - Abogado. Socio de Despatx Casares Advocats Associats. Profesor de Seguridad Social en ESADE - Abogado. BCN Consultors - Juez Sustituto de Jurisdicción Social
Páginas170-171

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9.6.1. Concepto y características

La principal novedad que introduce la reforma laboral en cuanto a los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), tanto extintivos como de suspensión de contratos, es la eliminación de la autorización administrativa para aplicar las medidas derivadas de dicho expediente. Con carácter previo es preciso indicar que ha entrado en vigor el Real Decreto 1483/2012, de 29 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de los procedimientos de despido colectivo y de suspensión de contratos y reducción de jornada.

La suspensión temporal de contratos de trabajo (medida muy similar y con regulación prácticamente idéntica a la reducción de jornada a la que nos referiremos en el apartado siguiente), puede ser una de las medidas más interesantes como reacción de la empresa frente a una situación de crisis transitoria, ya que se trata de una actuación que, evitando la medida más traumática consistente en la extinción de relaciones laborales, permite adecuar de forma temporal los recursos humanos a la realidad de una disminución de la producción o de una disminución de pedidos, sin tener que asumir el pago de indemnizaciones derivadas de la extinción de relaciones laborales. La ventaja de esta medida es que evita transitoriamente la adopción de las medidas más traumáticas reduciendo los costes durante su vigencia, y en todo caso, no impide que posteriormente, y de seguir siendo necesario, se pueda acabar adoptando una decisión extintiva.

En esta materia se han introducido ciertas modificaciones normativas por parte de la reforma laboral, que pretenden eliminar diicultades para su utilización y al mismo tiempo incrementar las ventajas, tanto para la empresa como para los trabajadores afectados.

Se trata de una medida que, hasta la reforma laboral, sólo se podía adoptar si se hacía de forma colectiva y además, solo sí afectaba a un cierto número de trabajadores. Una de las modificaciones que ha introducido la reforma laboral, es precisamente que ya no se exige que la medida afecte a un número determinado de trabajadores en función del número de trabajadores de la empresa, sino que tras la reforma, la medida será aplicable, cualquiera que sea el número de trabajadores de la empresa y cualquiera que sea el numero de afectados por la medida. Debe señalarse que en la práctica, a la hora de aprobar un ERE de suspensión o reducción de jornada temporal, ciertas Administraciones...

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