Comentario a Artículo 298 del Código Penal

AutorRaquel Lobo González; Mabel Álvarez Rodríguez
Cargo del AutorAbogados

CAPÍTULO XIV. De la receptación y el blanqueo de capitales135

§ 1 Tipo básico

Son elementos que integran el delito: 1) La previa comisión de un delito contra el patrimonio o contra el orden socioeconómico. Por delitos contra el patrimonio o el orden socioeconómico hay que entender los que, bajo esta rúbrica, se encuentran comprendidos en el Título XIII del Libro II del Código Penal. En consecuencia, no cabe la receptación si el delito precedente no está ubicado en el mencionado Título, aunque se trate de un delito «contra los bienes», expresión que recogía el Código anterior, como pudiera ser, por ejemplo, la malversación de caudales públicos, que, en definitiva, viene a ser una apropiación indebida cometida por funcionario público. Debe tratarse de un delito, es decir, una infracción penal castigada con pena grave o menos grave, aunque también cabe la comisión de hechos que constituyeran falta, siendo en ese caso de aplicación lo dispuesto en el artículo 299; 2) Conocimiento de la comisión del delito antecedente. No son suficientes las meras sospechas136, sino que se exige la certeza137 de que los efectos proceden de un delito anterior, sin que tampoco sea preciso que el sujeto activo conozca de forma pormenorizada el delito de procedencia138, ni quién fue el autor, siendo suficiente el conocimiento racional de su origen ilícito (SSTS 25/09/1986; 29/04/1993; 07/12/1994; 20/11/1995 y 24/04/2000). Lo esencial es que el sujeto tenga la absoluta certeza de la "ilicitud en origen de lo adquirido" (SSTS 28/09/1996 y 14/03/1997). Más recientemente, y en esta línea, la STS 11/10/2001 señala que no basta con una simple sospecha, duda o recelo, sino que se ha de tener la certidumbre (estado anímico de certeza) de que los objetos adquiridos proceden de un delito contra los bienes, o sea que son de procedencia delictiva (SSTS 12/12/1997; 15/03/1999; 20/04/1999; 06/10/1999 y 21/01/2000), sin que ello deba suponer un conocimiento detallado de las circunstancias concretas del delito del que proceden los objetos (SSTS 15/03/1999 y 06/10/1999). En materia de prueba, a veces hay que recurrir a la teoría de la inferencia, es decir, que a través de valoraciones objetivas se llega a conclusiones de tipo subjetivo, o sea, que se presume que conocía el delito precedente. Por ejemplo, precio vil o irrisorio, oscuridad de la procedencia de los efectos o su venta clandestina, personalidad del comprador y vendedor, etc. En esta línea, señala la STS 11/10/2001 que, siendo el conocimiento del origen ilícito un elemento subjetivo del tipo de naturaleza psicológica, su acreditación habrá de establecerse normalmente por inducción a través de inferencias lógicas e inequívocas (SSTS 12/11/1997 y 20/04/1999), a partir de datos objetivos o de circunstancias materiales acreditadas, siendo las más significativas la irregularidad de la compra (STS 21/01/2000), o el precio vil, es decir, la compra del objeto por precio desproporcionadamente inferior al de mercado139 (SSTS 20/04/1999; 06/10/1999 y 21/03/2000). No hay precio vil cuando la diferencia entre el adquirido y el del mercado es mínima (STS 16/11/1989). Otros elementos que pueden ser tenidos en cuenta son: la propia venta clandestina, la personalidad del vendedor y del comprador, así como cualquier otra circunstancia que denote que el agente tenía pleno conocimiento de la procedencia ilegítima de los bienes y objetos adquiridos140 (SSTS 12/12/1997 y 21/01/2000). En esta línea, la STS 26/10/2001 destaca que en el delito de receptación del art. 298.1 CP no es necesario que se demuestre de manera directa el dolo específico de la acción, sino que es suficiente que pueda inducirse de los actos externos y objetivos llevados a cabo por los acusados; 3) No haber intervenido ni como autor ni como cómplice. En consecuencia, sujeto activo puede ser cualquier persona que no haya intervenido ni como autor ni como cómplice en el delito del que proceden los efectos. Hay que precisar que si el sujeto ha intervenido en el delito causal tanto la receptación como el encubrimiento o el blanqueo constituirían actos de agotamiento, penalmente irrelevantes. Tampoco pueden serlo los propietarios de los bienes, ya que por ausencia del objeto típico el delito sería absolutamente imposible. En conclusión, para poder castigar a alguien por delito de receptación es imprescindible que no haya intervenido ni como autor (todos los incluidos en el artículo 28 CP), ni como cómplice en el previo delito patrimonial o socioeconómico. Su fundamento reside en que la pena correspondiente al delito principal absorbe el desvalor de la conducta receptadora. La conducta típica puede revestir dos modalidades: ayudar a los responsables a aprovecharse de los efectos de un delito contra los bienes o el orden socioeconómico, o recibir, adquirir u ocultar tales efectos. La ayuda ha de consistir en que los responsables del delito, en grado cualquiera de participación, puedan aprovechar los efectos de su acción delictiva, facilitándoles el provecho, siendo indiferente que la ayuda sea o no del todo necesaria para que el resultado se logre, pues es la acción de ayudar en sí misma la que consuma el delito. La recepción, adquisición y ocultación deben producirse de modo real para que el delito quede consumado. El "adquirir" y el "recibir" abarcan cualquier clase de adquisición, onerosa o lucrativa, que comporte un aprovechamiento para sí, es decir, de hacer suyos los efectos del delito. Como dice la STS 16/12/1998, el propósito de traficar con los efectos receptados equivale en su gramatical sentido a la intención de comerciar o negociar con ellos, mediante permuta, venta o cualquier otro acto semejante de naturaleza civil o mercantil. Cabe también la receptación en cadena, es decir, la receptación de la receptación, siempre que sea el mismo objeto material del delito originario; 4) Animo de lucro: Es decir, cualquier ventaja, provecho, beneficio o utilidad que se proponga obtener el sujeto activo con su conducta antijurídica, o como dice la STS 25/09/1986, «cualquier tipo de utilidad, ventaja o beneficio obtenido por el culpable, incluso las de finalidad meramente contemplativa o de ulterior beneficencia», sin que sea preciso que el lucro buscado llegue a alcanzarse. Este requisito es esencial para diferenciar la receptación del encubrimiento141, puesto que si no existe ánimo de lucro, estaríamos en presencia de un delito de encubrimiento, tipificado en el art. 451 CP. El aprovechamiento se logra desde el mismo momento en que los objetos quedan a la libre disposición del adquirente (STS 18/11/1985). Como dice la STS 12/05/1997, el ánimo de lucro, no expresamente exigido en el texto del anterior art. 546 bis a) CP 1973, se halla implícito en el número del tipo que aparece definido con la expresión «se aprovechare para sí de los efectos del mismo», pero sí aparece, por el contrario, específicamente exigido en el art. 298 CP 1995.

§ 2 Tipo agravado

De un lado, el art. 298.2 recoge un supuesto agravado en «quien reciba, adquiera u oculte los efectos del delito para traficar con ellos». De otro, la pena se agrava aún más cuando «el tráfico se realizase utilizando un establecimiento o local comercial o industrial». En estos casos, añade el precepto mencionado, los Jueces o Tribunales, atendiendo a la gravedad del hecho y a las circunstancias personales del delincuente, podrán imponer también a éste la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión o industria, por tiempo de dos a cinco años, y acordar la medida de clausura temporal o definitiva del establecimiento. Si la clausura fuese temporal, su duración no podrá exceder de cinco años.

La STS 16/12/1998 ha precisado que el fin de tráfico no es elemento del tipo básico, sino del subtipo agravado, siendo por ello precisa su exacta delimitación frente al ánimo de lucro, como elemento del tipo básico de receptación. El propósito de traficar con los efectos receptados equivale en...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR