Campo de aplicación del nuevo sistema especial

AutorConcepción Sanz Sáez
Páginas57-132
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CAPÍTULO II
CAMPO DE APLICACIÓN DEL NUEVO SISTEMA ESPECIAL
El SEEH, como sabemos, es uno de los Regímenes especiales integra-
dos en el Régimen General en donde se encuadran los trabajadores
que presten servicios para el hogar familiar, con la exclusión de los
trabajadores que presten servicios domésticos no contratados directa-
mente por los titulares del hogar familiar, sino a través de empresas127,
por tanto, se encuadran los trabajadores que presten servicios para
el hogar familiar (bajo cualquiera modalidad de tarea doméstica), así
como la dirección o cuidado del hogar en su conjunto o de alguna de
sus partes, el cuidado o atención de los miembros de la familia o de
las personas que forman parte del ámbito doméstico o familiar, y otros
trabajos que se desarrollen formando parte del conjunto de tareas do-
mésticas, tales como guardería, jardinería, conducción de vehículos y
otros análogos128.
La DA 39ª LAAMSS no define el campo de aplicación del Sistema espe-
cial, sino que se limita a integrar en el Régimen General a quienes ya
formaban parte del Régimen Especial, o a quienes en el futuro pudie-
ran incorporarse al SEEH. Conviene recordar que el art. 2 del Decreto
RESD declaraba comprendidos en el mismo a quienes se dedicasen a
prestar “servicios exclusivamente domésticos para uno o varios cabezas
de familia”, dentro de “la casa que habite el cabeza de familia y demás
personas que componen el hogar” y percibiendo “por este servicio un
sueldo o remuneración de cualquier clase que sea”.
Durante la vigencia de ese régimen jurídico anterior se establecía una
característica que diferenciaba el trabajo doméstico prestado a tiempo
127 De acuerdo con lo previsto en la disposición adicional decimoséptima de la Ley
27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema
de Seguridad Social y art. 251 LGSS.
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CONCEPCIÓN SANZ SÁEZ
completo y el prestado a tiempo parcial a efectos de facilitar la gestión
el Sistema de Seguridad Social, situando al empleado de hogar a tiem-
po parcial en una posición análoga a la de un trabajador autónomo en
materia de actos de encuadramiento y cotización, ya que era el traba-
jador quien debía cumplir tales obligaciones.
A este respecto, exponer aquí, que a definición de trabajo a tiempo
parcial no era coincidente con la del Estatuto de los Trabajadores, sino
que el art. 49.1.2º RD 84/1996 afirmaba que “se considerarán servicios
prestados a tiempo parcial los que se presten durante un tiempo inferior a
ochenta horas de trabajo efectivo durante el mes, siempre que superen el
mínimo que establezca al respecto el MTAS”, introduciendo con esta re-
misión una nueva especialidad, que podríamos considerar, conectaba
en cierta forma con la habilitación para la exclusión de las actividades
marginales prevista en el art. 7.6 LGSS.
1. MODALIDADES DE TRABAJO DOMÉSTICO EN LA REGULACIÓN DERO-
GADA
Bajo la vigencia del régimen jurídico precedente se establecía una sig-
nificativa diferencia entre el trabajo doméstico prestado a tiempo com-
pleto y el prestado a tiempo parcial. Pese a que en ambos supuestos
se celebraba un contrato de trabajo, y que el encuadramiento en el
Régimen Especial no ofrecía dudas, a efectos de facilitar la gestión el
Sistema de Seguridad Social situaba al empleado de hogar a tiempo
parcial en una posición similar a la de un trabajador autónomo en ma-
teria de actos de encuadramiento y cotización, ya que era el trabajador
quien debía cumplir tales obligaciones.
La definición de trabajo a tiempo parcial no coincidía con la del ET,
sino que el art. 49.1.2º RD 84/1996, de 26 de enero, afirmaba que “se
considerarán servicios prestados a tiempo parcial los que se presten du-
rante un tiempo inferior a ochenta horas de trabajo efectivo durante el
mes, siempre que superen el mínimo que establezca al respecto el MTAS”,
pero a juicio de García Ortega, la normativa no ofrece una denomina-
ción para este tipo de contrato, sino que recoge a lo sumo el nombre
del objeto129, concluyendo que este contrato carece de nomen iuris pro-
pio.
Esta última remisión a superar el mínimo establecido, introducía otra
peculiaridad adicional, que conectaba en cierta forma con la habili-
129
GARCÍA ORTEGA, J., Las relaciones laboral y de Seguridad Social de los trabajadores
fijos discontinuos, Ed. Bosch, 1990, pág. 64.
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LA PROTECCIÓN SOCIAL DE LAS EMPLEADAS DE HOGAR
tación para la exclusión de las actividades marginales prevista en el
art. 7.5 LGSS. Aunque con una justificación más difusa, quedaban ex-
cluidos del Régimen Especial los empleados de hogar que prestasen
servicios durante menos de setenta y dos horas mensuales distribuidas
en al menos doce jornadas al mes. El fundamento de tal exclusión,
se encontraba en una antigua Resolución de la Dirección General de
Régimen Jurídico de la Seguridad Social de 9 de septiembre de 1971,
sobre aplicación del Régimen de Seguridad Social a trabajos parciales
o discontinuos130, que pretendía evitar que la afiliación y el alta en el
Sistema pudiese suponer una carga demasiado gravosa para la tra-
bajadora, y, sobre todo, impedir en la medida de lo posible, el fraude
ocasionado por quienes aprovechaban las dificultades de control en
ese ámbito para acceder al Sistema, fingiendo la realización de una
actividad protegida131.
1.1. LA BARRERA DE LAS SETENTA Y DOS HORAS COMO LÍMITE DE REFERENCIA
Efectivamente, el Decreto RESD no establecía ningún límite a la dedi-
cación que diese lugar al encuadramiento132, pero tal y como ya hemos
indicado, las entidades gestoras de la Seguridad Social no han admiti-
do el alta en el Régimen Especial a las trabajadoras discontinuas, si no
existía una jornada mínima de 72 horas al mes, realizada al menos en
12 días de trabajo, por lo que si no se cumplía éste número de horas, el
trabajador quedaba excluido del sistema133.
En relación con la exclusión del sistema de seguridad social de per-
sonas que no alcanzan un determinado nivel de dedicación, ha sido
declarada por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas
(en adelante TJCE) acorde con la Directiva 79/7/CEE de 19 diciembre
1978134, relativa a la aplicación progresiva del principio de igualdad de
trato entre hombres y mujeres en materia de Seguridad Social siempre
130
Circular 2045 de la TGSS, de 25 de noviembre de 1986.
131
CUBAS MORALES, A., “Anotaciones para la necesaria reforma del Régimen Espe-
cial de los Empleados de Hogar”, Tribuna Social, núm. 42, 1994, pág. 33.
132
Antes del Real Decreto-ley 29/2012, de 28 de diciembre, de mejora de gestión y pro-
tección social en el Sistema Especial para Empleados de Hogar y otras medidas de ca-
rácter económico y social (BOE de 31 de diciembre de 2012), GARCÍA GONZÁLEZ, G.,
en “La integración del régimen especial de empleados de hogar en el régimen general:
logros y retos de futuro, Aranzadi Social, nº 8, Diciembre 2011, pág. 4. Mantenía que se
había producido su derogación tácita.
133
MARTÍNEZ LUCAS, J.A., “El Sistema Especial de Seguridad Social para Empleados
de Hogar”. Actualidad laboral, nº 21-22/2011, pág. 1.
134
http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:31979L0007:ES:HTML
(consultado el 23/03/2017).

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