Un juicio europeo cambia el panorama: La Comisión Europea debe profundizar en la repercusión de las concentraciones y ayudas estatales

Las decisiones de la Comisión Europea en materia de concentración, que consisten en una aprobación o en una prohibición de las operaciones sometidas a su control, raramente son objeto de recursos contenciosos, generalmente porque en un ámbito en el que la rapidez de la puesta en marcha de una operación es un factor a menudo esencial para su buen funcionamiento, la duración del procedimiento ante las jurisdicciones comunitarias puede privar a una acción de este tipo de cualquier interés práctico.

Hito histórico

Desde la entrada en vigor del reglamento sobre las concentraciones en 1989, sólo quince decisiones de la Comisión han sido objeto de recurso jurisdiccional. En su mayoría, estos recursos han acabado en juicios de inadmisibilidad o rechazo. Sólo la decisión de Kali und Salz ha sido anulada por la Corte de Justicia de las Comunidades Europeas en 1998. Actualmente, tres decisiones de la Comisión son objeto de recursos actualmente pendientes: Airtours-FirstChoice, Bertelsmann-Kirch Premiere y MCI WorldCom- Sprint. Sin embargo, la interrupción del Tribunal de Primera Instancia, del 31 de enero pasado, en el negocio RJB contra la Comisión es el primer ejemplo de anulación de una decisión de la Comisión tras una acción ejercida por un competidor de las partes a la concentración.

Esta interrupción, que anula una decisión de la Comisión que autorizaba el acercamiento de tres compañías alemanas activas en el sector del carbón, se fundamenta en las disposiciones del tratado CECA, pero el razonamiento tenido en cuenta por el tribunal sobre el fondo del negocio, se inscribe en el tratado CE. Sus motivos son particularmente innovadores y resultan de una gran importancia práctica. Efectivamente, por primera vez, el Tribunal plantea el principio de la obligación para la Comisión de tener en cuenta el impacto de las financiaciones públicas para apreciar los efectos de una concentración.

Lesión a la competencia

La operación, aprobada por la Comisión, se refería al sector carbonero alemán y consistía en la adquisición por RAG Aktiengesellschaft (RAG) de dos otros operadores: Saarbergwerke AG (SBW) y Preusag Anthrazit. Esta transacción se inscribía en el marco de un acuerdo sellado entre estas tres empresas por una parte y por el gobierno federal y dos lander alemanes por otra, y preveía, aparte de la fusión de las tres entidades, la entrega de diversas ayudas destinadas a financiar la reestructuración del sector carbonero. Estas ayudas habían tomado...

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