Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, de 13 de marzo de 2012 (Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección 1, Ponente: Daniel Ruiz Ballesteros)

AutorEva Blasco Hedo
CargoResponsable de la Unidad de Investigación y Formación del CIEDA- CIEMAT
Páginas82-84

Page 82

Fuente: ROJ TSJ EXT 415/2012

Temas Clave: Caza; Responsabilidad patrimonial; Especies cinegéticas; Daños en cultivos

Resumen:

En el supuesto de enjuiciamiento, la Sala somete a examen la reclamación sobre responsabilidad patrimonial formulada por la Sociedad Agraria de Transformación "El Cuartazo" sobre los daños acontecidos durante el año 2009 en dicha explotación, situada en las fincas conocidas como "La Herrumbosa" y "El Mato". La parte demandante considera que los daños han sido ocasionados por los jabalíes, gamos y ciervos procedentes del coto de caza mayor "Las Navas y Sotogordo", titularidad del Ayuntamiento de Herrera del Duque y de la Reserva Regional del Cíjara, gestionada por la Junta de Extremadura.

La Sala parte del hecho probado de que la Reserva Regional no es colindante con la finca propiedad de la demandante mediando una distancia de ochocientos metros lineales entre ellas, que la Reserva está cerrada con malla cinegética en su totalidad, salvo la linde con el embalse de Cíjara, por lo que resulta prácticamente impermeable para jabalíes y ciervos y que el cerramiento se somete a revisión periódica. Asimismo, el terreno donde se han producido los daños es el coto deportivo de caza menor "El Mato", del que también disfruta la actora, aunque considera que no está obligada a soportar en su finca los daños producidos por especies de caza mayor, que en modo alguno tienen en ella su hábitat.

La Sala desestima el recurso planteado porque entiende que la demandante no puede basar su reclamación en el aprovechamiento cinegético concedido a los terrenos colindantes porque "los animales transitan por el campo sin entender de regímenes cinegéticos especiales" y que el hecho de que su terreno constituya un coto de caza menor, en modo alguno significa que los animales de caza mayor no puedan encontrar allí su hábitat adecuado, máxime al haberse dedicado la finca al cultivo de cereales, que propicia su alimentación. Todo ello entendiendo por hábitat el lugar de reproducción, invernada, reposo, campeo, alimentación o similar de las especies (art. 44 de la Ley de caza de Extremadura).

La Sala concluye que no ha quedado probado la procedencia de los animales y ni mucho menos que su distribución se limite en exclusiva a los cotos declarados de caza mayor. Para ello se apoya en varios dictámenes periciales que determinan que la fauna silvestre que se encuentra en la finca de la demandante no es diferente de la que existe en toda la...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR